lunes, 4 de abril de 2005

11/04/05 y el 10/06/05




1.-04.04.05. La prueba del “plan de emergencia social”


Escribe: Hugo Cores- PVP-567- Frente Amplio

La puesta en marcha de un plan de emergencia por parte del nuevo gobierno tiene un enorme sentido simbólico. Es la primera vez en muchos decenios, que la autoridad nacional pone su prioridad en resolver la situación de los excluidos por el sistema.
1- Quien lo impulsa es un gobierno que tiene como signo distintivo su compromiso con los pobres, su opción por los cambios de signo popular y su voluntad de democratizar a fondo la sociedad y el Estado. Encarando una tarea titánica, con recursos exiguos, se actúa con lealtad a la palabra empeñada ante el pueblo y también eso hace mucho que no se ve por estos pagos.

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    A la vez, la acción transformadora del gobierno no se agotará en este plan sino que tiene una proyección más amplia y más duradera.
    Por ser la primera iniciativa que tomará forma material precisa e inmediata, los resultados de la aplicación del plan tienen una enorme importancia a la que nos queremos referir en esta nota.
    2- Aún para un elenco de gobierno como el actual, donde hay mucha experiencia de trabajo social acumulada, llevar adelante el plan de emergencia como nos proponemos contiene características inéditas.
    La acción no será a partir de la iniciativa ni de la legitimidad de una o varias organizaciones sociales, gremios, cooperativas o una Organización No-Gubernamental.
    Sino desde el Estado y con la responsabilidad de ejercer el gobierno. Primera reflexión: ¿qué Estado heredamos?
    En segundo lugar, en Montevideo, donde residen casi la mitad de los beneficiarios del plan de emergencia, ¿cuál será la relación de las oficinas del Estado con los organismos ya desarrollados en el proceso de descentralización que la Intendencia viene impulsando desde hace alrededor de 15 años?
    Un diálogo desarrollado durante la última reunión de la Mesa Política del FA, entre el representante del PVP y una de las compañeras responsables de la conducción del organismo que impulsa el Plan, resulta ilustrativo.
    Ante la pregunta acerca de qué papel estaban llamados a jugar los Consejos Vecinales, se respondió que muchos de ellos estaban debilitados y no habían logrado convocar a las organizaciones sociales de la zona.
    Si esto es así, y hay buenas razones para afirmarlo, pensamos que es un buen momento y un campo de acción especialmente indicado para lograr que estos organismos se fortalezcan por su participación en el desarrollo del plan de emergencia, siendo como son organismos tan importantes en nuestro proyecto de descentralización, (cuando digo nuestro digo de todo el Frente Amplio).
    Marginar a estas instancias de la mas importante iniciativa del gobierno en materia social, es extenderles un (discreto) certificado de defunción. Y no hay razones suficientes para pensar que esto se solucionará porque en el lugar de los CCVV se instale una estructura nueva, los consejos sociales departamentales.
    La experiencia de los Consejos Vecinales, con lo que puede contener de positivo y lo que pueden ser sus insuficiencias o debilidades, no debiera ser desdeñada. Es una experiencia que hicieron los vecinos de Montevideo, a través de sus organizaciones. Y esa es una tentativa que deja un saldo, unas enseñanzas, que no las encontraremos en ningún manual ni en la experiencia de otras sociedades. Vale la pena rescatar acá el principio de seguimiento objetivo, continuidad y balance crítico de las experiencias sociales que como izquierda impulsamos. Si el proceso de descentralización en Montevideo, pese a los años y los esfuerzos empeñados, tuvo fallas, hay que hacerlas visibles. Hay que empezar por reconocerlas, aunque implique, a la vez, reconocer nuestras propias insuficiencias.
    Todo parece indicar que en el plano de la conducción de la fuerza política ese balance, esa “puesta a punto” del debate y ese reconocimiento no lo hemos realizado todavía.
    3- Conocer el terreno social sobre el que se aplicarán los esfuerzos solidarios es un aspecto fundamental para que los resultados sean exitosos. ¿Cómo se prepara la “encuesta” sobre la realidad de la pobreza? Hasta ahora los gobiernos neoliberales han mirado para otro lado. O la han imaginado como fuente de clientelismo y “tropeo de votos”.
    Como lo nuestro no reposa en esas prácticas que desangran a la democracia, hay que admitir que se trata de una materia nueva y extremadamente delicada. Son muchos los factores que están en juego en el momento de determinar quiénes serán los beneficiarios del plan y quiénes no. Y son muchas las tensiones que los errores de evaluación pueden desatar.
    Partimos de la base que los universitarios a quienes se les encomienda la realización de la investigación de campo tendrán oportunidad de familiarizarse con los criterios de fondo que animan al plan de emergencia y, a la vez estarán imbuidos de los fundamentos globales del plan.
    4- En el largo proceso de proyectar las líneas de acción social del FA, contenidas luego, a grandes rasgos, en la resoluciones del su último congreso, trabajaron un gran número de expertos, de distintas orientaciones, de disciplinas y campos científicos diferentes.
    Los integrantes de esas unidades temáticas, además de expertos en la problemática social y de la pobreza, tenían una visión coherente. Todos compartían, detalle más detalle menos, las grandes líneas que orientaban la acción de la fuerza política a la que pertenecían, que es la que hoy esta en el gobierno.
    En ese sentido, era una articulación de visiones teóricas y prácticas, desde el ángulo de una acción militante de lucha contra la pobreza, desde el punto de vista global de la fuerza política. Con sus concepciones, con su estilo, con su larga experiencia.
    Se supone que esos expertos y militantes han tenido o tendrán un lugar en la definición de orientaciones de trabajo para la realización del plan.
    5- El Estado que heredamos, las ideas que predominan en buena parte de la administración, y en la sociedad, no son instrumentos idóneos para llevar adelante una lucha exitosa contra la pobreza.
    Hasta ahora ese Estado, en manos de blancos y colorados, ha sido co-autor de la fabricación de pobres. Con todos sus flagelos, como la criminalizacion de la pobreza y demás.
    Muchos de los esfuerzos y “planes de acción social” fueron mecanismos encubiertos para perpetuar la pobreza y desviar recursos para burocracias ineptas y desprovistas de toda preocupación de la pobreza como problema social global, fruto de una etapa precisa del capitalismo dependiente contemporáneo.
    Un Estado bueno para crear, dividir y disimular a los pobres. Para engañar a los pobres con “planes focalizados”, políticas “de impacto” y demás.
    De ahí que, tan importante como la disponibilidad de recursos materiales es la creación de nuevas formas de participación de la gente en la solución de sus propios problemas.
    Y esto supone un esfuerzo por trasladar los conceptos, las ideas y el estilo que la izquierda ha definido para llevar adelante sus políticas sociales a los realizadores “de campo” de esta experiencia.
    6- Ponerse cara a cara con la pobreza, procurar actuar para mitigarla y construir con dignidad una nueva ciudadanía supone abordar la tarea desde una visión de conjunto, que incluya las preguntas y las respuestas que se planteen en el diálogo por parte de los ejecutores y los beneficiarios del plan. Como izquierda nacional, arraigada largamente en la vida del país, tenemos una visión de conjunto para inspirarnos. Una visión bien distinta por cierto a las del opus dei, o la de los adoradores de la libertad del mercado como único valor ordenador de la vida social.
    Tomado de La República, 4 de abril de 2005







2.-28.03.05. Para no ser una democracia de balconeadores.


Escribe: Hugo Cores

Imagino estas notas que se publican los lunes como una suerte de carta, de incitación al diálogo entre quiénes tenemos preocupaciones parecidas.
1- Otrora, durante Pacheco y la dictadura, las “cartas” que hacíamos circular, las de la FAU, las del PCU, por ejemplo, se repartían sin pié de imprenta, desde las sombras. No tenían otra forma de existir que en la clandestinidad.

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    De este modo se hacía difícil al lector anónimo hacer llegar al editor su opinión sobre lo que allí leía. Hoy hemos reconquistado esas libertades. Hay que ejercerlas para ampliarlas. Internet nos la facilita aún más ese ejercicio hoy imprescindible. Para el que quiera meter baza en estas reflexiones le paso mi correo: mailto:avera@pvp.org.uy
    2- Es bien cierto que, como dice Paulo Virilio en un libro reciente (Villa Pánico), en las sociedades modernas frente a la inseguridad y el miedo, apostar a la razón, al debate y la persuasión parece un empeño casi quijotesco. Resume la revista Ñ, que aparece con Clarín: Durante todo el proceso moderno, la imagen idealizada de la democracia griega había dado paso, primero, a la democracia indirecta, ejercida a través de los representantes, y luego a la democracia de la opinión pública, donde los medios de comunicación disputan a las instituciones, corporaciones y partidos políticos el lugar de la "reflexión en común", del debate acerca de la dirección de los asuntos de una nación.(…)
    Las tendencias prevalecientes en las sociedades actuales nos llevan a que, cada vez más, “estamos dominados por el miedo y el pánico a la inseguridad antes que por un sentido de deber hacia nuestra nueva e insólita ciudad-Estado. Este pánico anula el lugar de la reflexión y los medios se hacen cargo, no ya de la demanda de reflexión colectiva, sino de una demanda de emoción colectiva.”
    3-Volvamos al aquí y ahora. Muchas veces se plantean situaciones contradictorias –esta que vivimos en Uruguay es una de ellas- en las que hay muchas cosas para hacer y no se tiene fuerza militante para emprenderlas. Al mismo tiempo, proliferan los militantes voluntarios (intelectuales, ex sindicalistas) dispuestos a brindar tiempo y saber, que hoy no encuentran dónde aplicar sus energías. Sienten, por eso, un cierto desasosiego que mañana será quizá frustración.
    Señal que, como “partido” (FA-EP-NM), en algunas cosas no estamos todavía a la altura de lo que nos exige la situación que nosotros hemos ayudado a construir.
    4- Al querer terminar con las injusticias más flagrantes, la corrupción y los privilegios, estamos convocando a un aquelarre (un cabildo abierto de hechiceras) pero todavía no hemos auscultado ni organizado a un número suficiente de brujas (y brujos) a los que no podemos dejar deambular sin orientaciones políticas y prácticas precisas.
    Algunos lineamientos ya los tenemos, habrá que socializarlos. Otras los iremos creando sobre la marcha, puesto que, un nuevo proyecto de país, conlleva también una ampliación de la democracia y formas más intensas de participación.
    5- Tomemos, por ejemplo, la iniciativa –clave para la izquierda- de la realización del plan de emergencia social.
    Es respuesta a una circunstancia social inédita en nuestro país. Una sucesión de hechos que, a diferencia de otros dramas históricos recientes, de los que se conocen relatos, nombres, fechas, nóminas de víctimas y de verdugos, este otro drama social, que concierne a decenas y decenas de miles de personas, ha sido en silencio, su presentación pública y (no su real y sangrante realidad) no ha sido noticia, carece (supuestamente) de protagonistas, no surgen responsables. Todos vemos a diario, en las calles a los desastrados protagonistas y todos sabemos quienes con eso se han hecho millonarios.
    Pero nadie, ni dentro ni fuera de los cuarteles hace un acto para conmemorar el día de los caídos en la miseria, en la escasez, en la enfermedad.
    Ayer domingo, el matutino El Observador daba cuenta de una interesante Investigación realizada por el Observatorio de Inclusión Social de la IMM.
    6- En Uruguay no se alzó un muro, como el construido en Palestina por Sharon. Ni los trabajadores fueron arrojados de sus casas a la miseria a punta de fusil, como los campesinos colombianos.
    Todo transcurrió –y transcurre- silenciosamente. Legalmente, ¡a la uruguaya, vamos!
    Primero se impide que la gente se organice. Esto es clave. Al desorganizarse, el pueblo más pobre pierde su arma primordial. Luego viene el despido, después el desalojo y … después de unos años de aplicación de estas “normalidades legales” la ciudad ha cambiado, nos dice el Observatorio.
    Ahora hay barrios, como Carrasco y Punta Gorda, donde los niños pobres son el 4.2% del total.
    En otros lugares, sin muros ni fusiles que se interpongan, en Casavalle por ejemplo, el 91.4% de los niños son pobres. En La Paloma y Tomkimson, 87.5% y en el Casabó, el 79.1%.
    Sobre los departamentos de Artigas, Rivera y Cerro Largo, no hay datos tan actuales y precisos. Pero todo hace pensar que la miseria y la desigualdad social son aún peores.
    Esta es la herencia social que nos dejan los blancos y colorados, los devotos del pensamiento único, de las privatizaciones, los apologistas de la libertad irrestricta del mercado. Es una herencia que deja al país sin futuro.
    Por eso el plan de emergencia es impostergable. Y no puede fallar.
    7- Muchos compañeros se han acercado a distintos enclaves políticos o de la administración o universitarios para ofrecer su participación voluntaria, honoraria en las tareas. Es un buen indicio.
    Creo que una de las claves es que el plan de emergencia no debiera tener como exclusivo campo de ejecución lo que se realice desde el Estado. El Estado y las Intendencias harán lo suyo. Porque el neoliberalismo terminó su reinado en el gobierno de este país. Y la participación del Estado es esencial.
    Pero no a nuestros gobernantes no tenemos que dejarlos solos.
    Es preciso retomar la cadena en el eslabón que se rompió cuando se dio inicio al círculo vicioso de la pobreza: necesitamos fortalecer las instancias de organización y participación popular.
    Las comisiones barriales y las cooperativas de FUCVAM, los sindicatos de la zona y las organizaciones de mujeres o de ambientalistas.
    Las organizaciones de usuarios de los servicios de salud. Los núcleos de padres en torno a las escuelas.
    El Departamento de Montevideo ha dado algunos pasos en materia de descentralización. Esas formaciones democráticas incipientes y a menudo débiles podrían ser fortalecidas si, por ejemplo, los Consejos Vecinales hacen un llamado a la participación y abren sus puertas para que se arrimen nuevos brazos y se oigan nuevas voces.
    Una vez más, una parte de esta iniciativa podría ser asumida por las fuerzas políticas implantadas en cada zona a través de sus Comités de Base. Experiencia anterior no falta. Quizá haya que agregar imaginación para actuar como punto de apoyo a los esfuerzos de la administración, como factor de contralor y como espacio para la participación y el aporte de ideas.
    Para avanzar en todo esto precisamos romper con todas las rutinas de la democracia de balconeadores que pretenden que seamos.
    Y nuestra fuerza política, el FA (y sus aliados) no puede permanecer ajena a esta necesidad.
    La República, 28/03/2005.






3. 21.03.05. DECLARACIONES EN LA RUEDA DE PRENSA DEL DIRIGENTE DEL PARTIDO POR LA VICTORIA DEL PUEBLO (PVP), EN EL EDIFICIO LIBERTAD

El Presidente de la República, Tabaré Vázquez, recibió en el Edificio Libertad a una delegación del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP), integrada por Hugo Cores, Carlos Coitiño, Raúl Olivera y Luis Puig.
DECLARACIONES EN LA RUEDA DE PRENSA DEL DIRIGENTE DEL PARTIDO POR LA VICTORIA DEL PUEBLO (PVP), EN EL EDIFICIO LIBERTAD

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    CORES: Buenas tardes. Bueno, estimados amigos, con algunos integrantes del Secretariado Ejecutivo del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP), solicitamos una entrevista al doctor Tabaré Vázquez Presidente de la República, que nos fue concedida de inmediato, acabamos de finalizarla.Con una gran satisfacción encontramos un interlocutor interesado en recibir nuestros puntos de vista y también la existencia de un espíritu común para encarar los problemas que tiene planteado el país; el fortalecimiento de la democracia y de las normas de derecho.Y el diálogo permitió constatar que los enfoques que realizamos sobre temas delicados, temas donde existen debates que no siempre se presentan con toda la claridad debida, en esos temas cada uno fijó su posición y pudimos comprobar que efectivamente estamos en una línea que tiene muchas analogías, que hay zonas que no se han profundizado, pero que nos parece extremadamente auspicioso el papel que el doctor Vázquez le ha asignado a la búsqueda de la verdad. Que ha sido absolutamente consecuente con lo que ha formulado nuestra fuerza política a lo largo de la campaña electoral, lo que se le ha ofrecido y prometido a la ciudadanía, a lo que se ha manifestado en el discurso de 1º de marzo.Y que en esa línea el PVP está alineado con el Presidente de la República, está dispuesto hacer una fuerza más dispuesta a elaborar en una organización como es el Frente Amplio, que es plural y que es con composición ideológicamente heterogénea, diversa, elaborar una posición unitaria, firme y común para respaldar el avance hacia la verdad que impulsa el compañero Tabaré Vázquez.PERIODISTA: Cores, ¿cuáles son esas zonas "no exploradas" que usted decía que habían conversado, o no profundizadas, en las que hay acuerdo con el Presidente Tabaré Vázquez de "explorar"?CORES: Bueno, a menudo se presenta como antagónicas posiciones que son muchas veces de tipo técnico, o de matices. Nosotros no sentimos que tengamos, con respecto a cómo Tabaré está encarando el avance en la búsqueda de la verdad en el momento actual, no sentimos que ese camino signifique ningún estancamiento; al contrario, pensamos que es una marcha adelante ni una desviación hacia lo que piensa el PVP o lo que hemos discutido en los congresos, o lo que le hemos dicho a la gente durante la campaña electoral.PERIODISTA: ¿El PVP como organización tiene ideas propias y definidas de cómo debería transitarse ese camino?CORES: Sí; y compartimos cómo lo viene haciendo el Presidente de la República.PERIODISTA: Cores, en algún momento el PVP planteó el tema de la verdad, pero también de la Justicia. Usted acaba de hablar de la verdad. El tema de la Justicia, ¿quedó para atrás, cómo lo están viendo?CORES: No, no, no; la Justicia tiene un papel; incluso si ustedes miran con atención y ven con atención las formulaciones hechas por el Presidente de la República, está muy claro que todo aquello que no está comprendido en la Ley de Caducidad, que es mucha materia, él enumeró algunos casos pero esos casos tienen también un carácter genérico, son casos individuales, precisos, pero que también están solventados sobre principios que abarcan otros casos, otras situaciones delictivas. Y esos casos se van a dilucidar con la intervención de la Justicia. O sea, no están incluidos en la Ley que establece la Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado.PERIODISTA: Cores, ¿le conforma al PVP el pleno cumplimiento del articulo 4º de la Ley de Caducidad?CORES: Yo creo que los avances que se están dando son más amplios que eso. Creo que el impacto que causó en la opinión pública nacional e internacional el espacio que el doctor Tabaré Vázquez le ha dedicado a esto, tanto en su discurso inicial como posteriormente; la magnifica reafirmación de la vigencia del poder civil en un país donde la autonomía inconstitucional de algunas zonas del Estado se había impuesto como una costumbre, bueno, este restablecimiento del orden constitucional y de la legitimidad del poder civil sobre todos los campos del Estado nos parece que es un avance sustantivo que debemos todos apoyar.PERIODISTA: En una de las conferencias, creo que la última que dio la Ministra de Defensa, Azucena Berrutti, dio a entender que ella no compartía la conclusión de la Comisión para la Paz de que los restos de los desaparecidos habían sido arrojados al mar. ¿Cuál es la visión que tiene el PVP sobre este tema? Y otra pregunta, también, ¿qué pasa con el caso de Elena Quinteros? ¿Ustedes tienen intenciones de replantearlo de alguna manera que pueda no ser comprendido por la Ley de Caducidad?CORES: Bueno, yo creo que sobre lo que significó para el país los esfuerzos de la Comisión para la Paz, de alguna manera están laudados por los propios hechos; o sea, la reanudación de las investigaciones significa que esa tarea no había concluido, que fue un paso. Nosotros tenemos una opinión sobre ese paso, otros tienen otra opinión, pero el tema lejos de haberse cerrado con la reconciliación de todos los orientales, dejó en el umbral una investigación que ahora el doctor Vázquez desde la Presidencia de la República, con todo lo que eso significa, impulsa y que lo va hacer con arreglo de un apoyo de la Universidad de la República, de antropólogos forenses, de gente experta que va a colaborar con el Poder Judicial y de manera indirecta con la profundización del conocimiento de esos episodios.PERIODISTA: Con respecto al tema Elena Quinteros.CORES: Con respecto al problema de Elena Quinteros, bueno, como es sabido una de las hipótesis más fuertes del destino previsible de Elena, es que haya estado sepultada, o por lo menos durante un tiempo, y, por lo tanto, abrimos un compás de espera y de avance de las investigaciones de los forenses en el sentido sin dan pistas o no de la existencia de restos de Elena, como de los otros uruguayos desaparecidos, sobre los cuales existen denuncias que estarían en unidades militares o en otros lugares del país. Estarían, por supuesto, clandestinamente, solapadamente.PERIODISTA: Cores, ¿ustedes presentaron algún tipo de documento al Presidente por este tema, hoy?CORES: No, no.PERIODISTA: Temas puntuales como ingreso a los Batallones 13 y 14 y futuras actividades también puntuales que se va a dar el gobierno en todo estos temas, ¿le fueron planteados, fueron materia de conversación en este encuentro?CORES: No; yo creo que el Presidente de la República con todo lo que tiene, sólo con mirar el horror que ha recibido como país, no tiene mucho tiempo y creo que la oportunidad era para hacer consideraciones de carácter político más general y no entrar en detalles operativos que son potestades de la Presidencia de la República.PERIODISTA: ¿Usted tiene opinión formada acerca de cómo se va a instrumentar, o de la forma en que se está instrumentando este ingreso a los batallones, y las posibilidades que se abren de aquí en más en torno a esa investigación?CORES: Sí, tenemos opinión formada favorable a cómo el Poder Ejecutivo viene conduciendo la investigación.PERIODISTA: ¿Y qué evaluación están haciendo de como están reaccionando las Fuerzas Armadas ante esta iniciativa del Poder Ejecutivo?CORES: Nos atenemos a la información que transmiten ustedes, a la información oficial, y dudar que las Fuerzas Armadas van a acatar el poder civil sería una noticia alarmante, por lo cual no tenemos derecho a dudar de que se va a cumplir, que todos van a cumplir con la ley y todos van a acatar los mandos civiles que el pueblo colocó al frente del Estado.PERIODISTA: Hay algún otro caso que ustedes consideren que debe quedar fuera de la Ley de Caducidad, además de los que ya se han mencionado, el caso de la nuera de Gelman y de los asesinatos de Michelini y Gutiérrez Ruiz, ¿otros casos hay?CORES: Sí, consideramos por ejemplo, que la situación de los crímenes cometidos en Argentina no se reducen exclusivamente a Michelini y Gutiérrez Ruiz.En segundo lugar, pensamos que de acuerdo al Pacto de San José de Costa Rica y a la Convención Interamericana de Derechos Humanos, la desaparición forzada de personas es un delito que se está produciendo hoy, lunes 21 de marzo de 2005, en la medida que ni Tasino, ni Gerardo Gatti, ni León Duarte fueron a su casa hoy. Bueno, es la perpetuación de un estado de irregularidad, porque ellos fueron aprehendidos por funcionarios estatales facultados por el Estado para llevar adelante eso. Eso es una situación que, digamos, la condición de delito es estable, permanente, hasta su finalización; ya sea bajo la forma de la entrega de restos que indican que hubo un homicidio, ya sea bajo la aparición con vida.PERIODISTA: O sea, que a su criterio quedan excluidos de la Ley de Caducidad.CORES: A nuestro criterio quedan excluidos de la Ley de Caducidad, sí. Bueno, si no tienen más preguntas, les agradecemos mucho.PERIODISTA: Gracias.




4.- 21.03.05. El gobierno toma el rumbo prometido.






El gobierno toma el rumbo prometido
“Acaba de pasar el que vendrá…”
Escribe Hugo Cores

El título es una cita de un libro de César Vallejo, "Poemas Humanos".

Los primeros pasos del gobierno han aumentado su popularidad. Hoy se ganaría por más. Para las municipales de mayo, nuestro candidato común, el Dr. Ricardo Ehrlich, con una trayectoria política límpida y una formación académica y científica de primera línea, tendrá como principal adversario a un candidato colorado ¡que no se atreve a decir su apellido! Eso sí, siendo ministro tuvo la osadía de presentarse solidariamente en la sede donde se juzgaba a su padre por golpista y dictador.
Como se demostró en el acto del jueves en el Cerro, hay efervescencia frenteamplista y los compañeros responden bien a los llamados a la movilización. Es apenas el comienzo.

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    Esta circunstancia y la alegría de los primeros logros del gobierno popular no debieran hacernos perder de vista que lo fundamental está todavía por hacerse. Y para hacer lo fundamental, el gobierno precisará del apoyo activo de la población.
    El ejemplo de los otros gobiernos progresistas de la región muestran los infinitos recursos de que se vale la derecha, aún siendo electoralmente minoritaria, para obstaculizar procesos de cambios. Derechas que, hagan lo que hagan, dentro o fuera de la ley, tienen el apoyo incondicional del gobierno más dado a la intromisión que existe en el planeta, el de Bush. No creo que nuestros fantasticous ex gobernantes colorados vayan a ser una excepción.
    El estado de emergencia
    La izquierda recibe el gobierno con un país "en estado de emergencia".
    Hay una emergencia social que ha sido bien descrita por el Presidente de la República en su alocución del 1º de marzo.
    Hay una emergencia informativa pues buena parte de los problemas más serios que padece la nación han sido ocultados o deformados por la intermediación política y los pequeños grupos que manejan la información más extendida. La consecuencia es que una parte considerable de la población no tiene una idea cabal de cuáles son los puntos de partida para el nuevo gobierno.
    Hay una emergencia moral por el descaro con que se montaron cadenas de privilegios, se llevaron adelante fraudes gigantescos con los dineros públicos, se desmantelaron servicios esenciales en el Estado y, pese a las denuncias, esos delitos permanecieron en la impunidad y, con frecuencia, casi sin difusión pública.
    Sin pretender ser exhaustivos, hay, como consecuencia de lo anterior, una emergencia cívica, una crisis de ciudadanía en su dimensión esencialmente política. Una gran parte de la población no creía en los gobernantes. Sabían que mentían y ocultaban.
    La política era el territorio del escamoteo y los políticos eran percibidos como esmerados embaucadores.
    La recuperación de ese ejercicio de la ciudadanía, la recobrada credibilidad en los gobernantes es uno de los aires que empezaron a cambiar en el país después del 1º de marzo.
    En este contexto, creo que la movilización social tenderá a crecer. Para empezar, por la existencia de un gobierno que hará respetar los derechos y las libertades sindicales a las que el país está obligado por sus pactos y compromisos internacionales.
    Un gobierno, además, que instalará, desde la máxima magistratura del país, una verdadera agenda social, sin tapujos y sin hipocresía. Es un aspecto sustancial sobre el que no voy a agregar nada más por ahora.
    La clave es la movilización política
    La movilización social se sustenta en las necesidades perentorias de la gente. Y la nuestra es una sociedad con una gran tradición de "organización, solidaridad y lucha" para decirlo con palabras obreras. La desocupación hace difícil la acción reivindicativa, pero no la elimina. Con un gobierno legalista y comprometido con la justicia social, la gente irá encontrando por sí misma el camino.
    La movilización política es de otra naturaleza. Constituye una opción voluntaria y consciente, requiere una acción militante, una cultura de unidad, para ir amalgamando intereses heterogéneos, de edad, de género, de profesión; y también unir en la acción concepciones políticas diversas, convivir con ellas de un modo fecundo, a través del reconocimiento de que existen legítimamente opiniones contrapuestas sobre tal o cual punto. Contraposición de opiniones que están en la base de la democracia interna de organizaciones políticas policlasistas como el FA.
    La militancia política no es un hecho de la naturaleza. Es una realización de los partidos, de sus integrantes, sus intelectuales y sus trabajadores.
    Requiere, entre otras cosas, la inversión de tiempo en tareas que no rinden fruto de inmediato, como todo lo que tiene que ver con el estudio y la realización de cursos de formación política.
    El horizonte socialista
    El elenco de gobierno ha demostrado estar bien parado para atender lo esencial que le debe al país: cumplir con su programa de cambios. Esos equipos están construyendo y aprendiendo.
    La atención de las acciones del presente inmediato no está reñida con las visiones de más largo aliento, el llamado horizonte socialista al que a menudo aluden los compañeros del PS.
    Ese socialismo que, como bien dijo Hugo Chávez, habrá que reinventar.
    Ese horizonte ayuda al paso menudo, al quehacer de todos los días, a la ampliación de la mirada.
    El horizonte ayuda a reinsertar nuestro quehacer de hoy con lo que fuimos y discutimos en el pasado, del que somos herederos y continuadores. Imaginar el futuro, mejora el paso.
    Ese orden de tareas, de formación militante, no es siempre palpable en forma inmediata. El pragmatismo es un mal consejero para la izquierda. Conduce a un error que se ha repetido en más de un país y que consiste en "dejar todo en las manos de los dirigentes", que además ahora están en el gobierno.
    La investigación, desde ese horizonte socialista, de la realidad que nos rodea, como uruguayos, como latinoamericanos, es esencial.
    No podemos dejar de tener una mirada crítica al "conocimiento" que producen las agencias ideológicas de los grandes centros del capitalismo.
    Mirar el hoy críticamente es esencial para situarse ante el capitalismo tal cual es. Que no es solo un proyecto económico, aunque esta es su base fundamental. Lo primero que produce el capitalismo es... más capitalismo. Y esto quiere decir por lo menos tres cosas: reproducir relaciones económicas de explotación, relaciones políticas de dominación y relaciones culturales de alienación. Si existiera un capitalismo sin esos tres atributos, me avisan dónde queda.
    Trincheras de ideas, predicaba Martí
    Todo parece indicar que seguiremos creciendo electoralmente. Y eso tiene un alto grado de positiva significación.
    A la vez puede conducirnos a una suerte de cuello de botella en la labor de reproducir conciencia y militancia, en la necesidad de contribuir a formar a las nuevas generaciones que se interesan por la participación política.
    Seamos conscientes de que en la actualidad estamos trabajando con los ahorros de las décadas anteriores. Con las obras históricas marxistas y críticas, con los trabajos de Barrán y Nahum, Lucía Sala y Julio Rodríguez, con los libros polémicos, estimulantes de Vivián Trías, Rodney Arismendi, los artículos de Héctor Rodríguez, Carlos Quijano, Real de Azúa y Arturo Ardao.
    Hoy esa tarea de investigación y formulación teórico-política está bastante estancada. No hay el desarrollo ni la reposición de las labores de esa generación ligada al auge de la izquierda en los 60 y a la fundación del FA, que fue su culminación política.
    Por otro lado, en la sede más adecuada para la elaboración y el intercambio activo de opiniones políticas que es el propio FA - los comités de base-, la cultura de la discusión parece haber perdido si no la guerra, por lo menos algunas batallas. Se dice que "se pierde demasiado tiempo en discusiones estériles". Sucede que las discusiones estériles lo son, justamente, porque no estamos sabiendo organizar los intercambios de manera que sean fecundos. Y a eso hay que dedicar un esfuerzo de conducción.
    Tomado de La República, 21 de marzo de 2005






5.- 14.03.05. El gobierno popular y sus escollos

El país empieza a salir de su atonía cívica
El gobierno popular y sus escollos
Escribe: Hugo Cores

Han bastado apenas cuatro o cinco acciones del nuevo gobierno para que el país empezara a salir de su atonía cívica.


"Echa a andar otra vez este
barco varado,
marinero."
León Felipe.
Decisiones y gestos lo suficientemente claros como para que muchos hombres y mujeres empiecen a sentir que no son plantas sino ciudadanos de una patria que los requiere. Y los convoca para que estén informados, con opinión, críticos, activos y solidarios y capaces de controlar democráticamente la acción de gobierno.
Un rumbo a favor del pueblo
La reafirmación del poder civil frente a rumores de malestar militar por la autorización del ingreso de los forenses a las unidades militares, denunciadas como posibles cementerios clandestinos.

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    Se trata de un acto, casi obvio, de reajuste institucional, consistente en la reposición de la órbita militar a su condición de aparato subordinado a las instituciones civiles.
    Institución militar que, desde la dictadura, ha gozado, para mal de sus cuerpos y de la sociedad uruguaya, de un peso y de una autonomía que está reñida con la Constitución, con la tradición del país y la concepción artiguista de la función de las Fuerzas Armadas.
    La rescisión del contrato con la empresa que ha venido lucrando e incumpliendo con los contratos para la construcción del puente sobre el Santa Lucía y la puesta en conocimiento público de algunas maniobras graves cometidas contra el patrimonio nacional, el envío al Parlamento de un proyecto de ley que otorga a los uruguayos del exterior la posibilidad de votar y el anuncio de la convocatoria de los Consejos de Salarios, también van en el mismo sentido.
    Por ahora son actos que expresan la voluntad del gobierno. Apenas unos papeles escritos. Los efectos sobre la sociedad no serán de un día para otro. Pero llegarán con la fuerza de leyes legítimas y allí estarán los funcionarios para hacerlas cumplir en serio, en beneficio de los que demandan justicia. Y allí estará también un pueblo con la conciencia de sus derechos recobrada para exigir, desde sus organizaciones, que se cumplan las leyes sociales y funcionen adecuadamente las instituciones encargadas de velar por el bienestar, la dignidad y la cultura del pueblo.
    Lo que solíamos llamar estrategia
    Creo, y así lo intento, que debemos adelantar reflexiones que se propongan avanzar en materia de previsiones. Lo que en otro tiempo se llamaban "reflexiones estratégicas"
    Hacia dónde vamos, cómo, desde ahora, damos los pasos que nos permitan superar escollos que se insinúan y que desde ya sabemos que pueden constituirse, a mediano plazo, en obstáculos para el cumplimiento de nuestro programa. El pasaje del Partido Nacional a la oposición, por ejemplo.
    Hacia otra integración latinoamericana y solidaria
    Veamos esta perspectiva estratégica en dos campos. Como se ha dicho, no creo en la existencia de una armonía universal que permita la existencia de auténtica cooperación entre los gobiernos de los países imperialistas, como los EEUU y países como los nuestros.
    Los pasos dados por el nuevo gobierno en sus primeras decisiones en materia diplomática han sido contundentes: acuerdos con Chávez y Kircher, estrechamiento de las relaciones económicas con el gobierno de Lula, la ansiada reanudación de las relaciones con Cuba.
    Los acuerdos consignados tienen una especial significación favorable para los países signatarios y se alejan de las concepciones imperantes, teñidas por la imposición de las naciones más fuertes o por el absurdo "egoísmo nacional o corporativista" que neutraliza a menudo avances verdaderos en la integración regional, como ha sucedido con el Mercosur.
    Tabaré con Kirchner contra la Shell
    Una concepción latinoamericanista de la integración fue reafirmada en la decisión, difundida ayer domingo, del presidente Vázquez de ordenar a Sol Petróleo, empresa subsidiaria de Ancap, que no aumente los precios de la nafta en Argentina y no se sume a las actitudes de la poderosa y arrogante trasnacional Shell, que actúan contra los intereses del pueblo y el gobierno argentino.
    La fraternidad con el presidente Chávez y los acuerdos suscritos, la hospitalidad brindada a los diplomáticos cubanos en la reinstalación de los vínculos históricos que unen a los dos pueblos, todas esas actitudes dignas y soberanas ¿serán del agrado de la gran potencia?
    ¿Serán vistas con deleite por la turba de delincuentes encumbrados en el poder en los Estados Unidos?
    O más bien ¿estas actitudes honorables y latinoamericanistas de nuestro gobierno nos pondrán en la honrosa pero árida lista de los estados poco amigos de la actual administración?
    ¿Seremos, a partir de ahí, objeto de mayores presiones por parte de la gran potencia?
    Siendo esto altamente probable ¿cómo preparamos a la opinión y a la conciencia de nuestro pueblo para enfrentar con dignidad esas presiones?
    Las resistencias internas a los cambios de signo popular
    A un razonamiento similar acudo para analizar aspectos de las tareas que el gobierno se propone en el plano interno.
    La idea, más que justa, "que pague más el que tiene más", no es la primera vez que la izquierda la levanta como camino para revertir la muy injusta distribución de las cargas impositivas en el país.
    ¿Qué destino tuvo esa inflexión durante el gobierno de Vázquez en la Intendencia de Montevideo?
    Como se recordará, la actualización del Catastro, emprendida desde la IMM, se proponía ajustar el valor de la propiedad inmobiliaria, valor que se encontraba congelado desde hacía decenios.
    Se trataba, apenas, de estimar el valor real de construcciones, edificadas en terrenos que hace 30 o 40 años tenían una tasación muy baja y que ahora se habían valorizado en forma significativa.
    La campaña contra el nuevo catastro por parte de los propietarios de las construcciones más costosas fue intensa y, con el apoyo de los partidos tradicionales, el proyecto fue impugnado ante el Poder Legislativo (¡con mil firmas!) y la decisión naufragó.
    ¿El aumento del valor imponible era desmesurado? ¿Significaba una exacción injusta, que lanzaría a los pobladores de los barrios residenciales a la miseria o la estrechez? No. La actualización catastral, que en dinero, representaba chirolas, fue resistida porque fue vivida como un mal ejemplo y una humillación.
    Los ricos y la cuestión de los impuestos
    Las clases adineradas en esta región de exageradas desigualdades tercermundistas suelen llamarse unos a otros de "pudientes". Ellos pueden.
    En los años 30, al viajar a Europa, podían cargarse una vaca en un trasatlántico para poder tomar leche fresca durante el viaje. Hoy pueden vivir como en Mónaco, comprar autos hechos a su medida, modelos únicos de cientos de miles de dólares. Y exhibir todos los demás signos de su opulencia.
    Son, entendámonos, pudientes. Su riqueza es poder. Y ese poder conlleva un valor simbólico que ellos pretenden que sea intocable.
    Una parte del odio que Tabaré concita en los trogloditas de las clases poseedoras nativas nace, más que de los pocos pesos que significan aquellos aumentos impositivos, de la "insolencia igualitarista", de la "imprudencia plebeya" del gobierno de Montevideo de "mancillar" el poder simbólico de la clase pudiente.
    Por definición, el tributo se "impone".
    ¿Cómo a alguien se le ocurre imponerle algo, por justo que sea, a un "pudiente"?
    Gran parte del poder del pudiente nace del no-tener del no-pudiente. Ecuación tan sencilla como intolerable en una democracia que se precia de ser "el poder del pueblo".
    En su primitivismo, las clases poseedoras del capitalismo buitre no han terminado de entender que en los gastos de la comunidad todos tienen que participar y los que tienen más deben aportar más, concepto que desde Brasil a Suecia y desde Francia a los Estados Unidos ya ha aceptado la mayor parte de las burguesías del mundo.
    ¿Qué actitud asumiremos los frenteamplistas cuando, como en los 90, las clases pudientes no quieran aportar no ya la viga sino ni siquiera un pellizco de sus cuantiosas fortunas?
    ¿No habrá llegado la hora de que los plumíferos que nos ocupamos de estas cosas comprometamos unas opiniones pensadas sobre el futuro de nuestro proceso de cambios populares?
    La República, 14/03/2005.






6. 07.03.05. Una semana llena de emociones y de anticipos.


No resulta fácil sintetizar todo lo que el pueblo uruguayo y especialmente los frenteamplistas hemos vivido en estos días
Escribe: Hugo Cores
La emoción del reencuentro con viejos compañeros de exilios y prisiones, con los amigos extranjeros que nos dieron cobijo, con los compañeros a los que no se ve todos los días.


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    En la emoción estaban los ausentes, los que merecían haber visto este triunfo y su vida fue cegada malamente por la dictadura o por la enfermedad.
    1- En la emoción estaba el reconocimiento, de todos hacia todos, de que el Frente Amplio había logrado sobreponerse a treinta años de exclusiones y discriminación.
    Que éramos y somos una organización política animada de tanto fervor y pasión de cambio que somos capaces de reponernos a los reveses, de curarnos las heridas, de mirar hacia delante sin perder de vista que atrás de todo esto hay una historia de dolor y de heroísmo. Y de desapariciones e impunidades sin resolver.
    Esa capacidad de reponerse a la adversidad que tuvieron cientos de miles de hombres y mujeres de izquierda que fueron sometidos a las humillaciones del despotismo civil y militar, tendrán ahora que demostrarla los blancos y los colorados.
    2- Con la impecable conducción de los actos públicos, el contenido de los discursos del presidente electo, la impetuosa presencia de líderes latinoamericanos de la talla de Hugo Chávez, Néstor Kirchner y Lula da Silva, y la ansiada reanudación de las relaciones con Cuba, culminó en excelente forma el período de transición conducido por las autoridades del Frente. Son pasos fundamentales para echar las bases de un proceso de integración regional sin el cual el proyecto de país productivo se enfrentaría a escollos casi insalvables.
    El regocijo en estos primeros días va más allá, mucho más allá de los que el 31 de octubre votaron por Tabaré.
    Buena parte de la población siente que hay algo de fundación de una nueva institucionalidad, de una comunidad nacional organizada sobre la base del respeto de la dignidad del pueblo.
    La fundación de una nueva república donde sus funcionarios serán servidores del pueblo y actuarán con transparencia, humildad y sentido de patria.
    La reconciliación de una parte muy grande de nuestro pueblo con la política es uno de los logros más fecundos de la acción de la izquierda.
    En forma inaudita los medios de comunicación de masas siguen favoreciendo a los sectores minoritarios, a los que no alcanzaron siquiera el 10% del apoyo del electorado, quienes, ante la sonrisa, o la risa incrédula de los ciudadanos buscan el pelo en la leche para iniciar ya sus políticas de agravios y bloqueamientos.
    3- Como se había anunciado, en este momento se está inaugurando una fase especial del curso político, simultánea al inicio de las obras: la hora de la verdad sobre los delitos cometidos contra el patrimonio y los derechos del pueblo.
    Ya con mucha contundencia el subsecretario de vivienda Jaime Igorra declaró que no se sabe dónde fueron a parar 90 millones de dólares destinados a vivienda. Una denuncia realizada desde hace muchos meses por Fucvam y que con su arrogancia característica el gobierno de Batlle hizo oídos sordos.
    En estas primeras muestras de la auditoría administrativa anunciada por Tabaré, Jaime Igorra también se pregunta por qué el Banco Hipotecario construyó cinco mil casas que siguen vacías. Parece ser que estamos ante esas formas habituales del delito, propias del decadente Estado neoliberal.
    Pero de esos delitos debe haber responsables. Y esos responsables no pueden permanecer ni en el anonimato ni en la impunidad.
    La aparición pública del nombre de los apropiadores y despilfarradores que hasta ahora estuvieron encaramados en el Estado le hará un gran bien a la República y fortalecerá el compromiso de la ciudadanía toda con la marcha hacia un destino mejor para el país.
    El pueblo no soporta más la hipocresía oficial, el ocultamiento, la impunidad de las elites. El concepto de República es idéntico al de la igualdad de los ciudadanos ante la ley. Sin eso las instituciones carecen de alma.
    4- El proceso de transición incluyó también la provisión de cargos ministeriales, en los directorios de los entes autónomos y en varios cargos de confianza política.
    La designación de gobernantes es siempre una cuestión delicada, un terreno donde es fácil equivocarse.
    De todos modos tratándose como se trata de cargos de confianza política su designación está siempre sujeta a la calidad de su desempeño y, por lo tanto, si en alguna designación ha habido error será fácil de repararlo agradeciendo al elegido por los servicios prestados y, con todo respeto, pidiendo su renuncia.
    Creo que uno de los grandes aciertos en materia de designaciones es la incorporación de sindicalistas en los directorios de algunas de las grandes empresas públicas y en la conducción de la ANEP. Muy pronto se demostrará el efecto estimulante que sobre la gestión de esas poderosas palancas económicas, sociales y culturales tendrá la presencia en la conducción de hombres y mujeres que las conocen por dentro, que las han estudiado con detenimiento y las han defendido con alma y vida.
    Con relación a otros nombramientos, "al freír será el reír". O el llorar. Aunque siempre queda el recurso de reparar el error sustituyendo.
    Soy consciente de la enorme diversidad de los problemas que aquejan al país postrado que recibimos. Hay un Plan de Emergencia en curso. A la vez son fundamentales los procesos de reorganización popular, como el que alienta el PIT-CNT convocando a la organización sindical de las trabajadoras del servicio doméstico. Reorganización para participar, ahora con el amparo de la Ley y de un Ministerio celoso del cumplimiento de la misma.
    El establecimiento de fueros sindicales y los Consejos de Salarios favorecerá la sindicalización de un gran sector de trabajadores jóvenes del sector privado, hasta hoy reprimido, fortaleciendo la movilización social por un nuevo modelo de distribución de la renta. Con mejoras salariales y tributarias de acuerdo al principio de que pague más el que tiene más.
    5- En esta enumeración quiero poner énfasis en un tema espinoso: el de la enseñanza pública.
    Una parte considerable de la realidad actual y del destino del país se está viviendo en la peripecia de cientos de miles de jóvenes que están o debieran estar encuadrados en el sistema de nuestra educación pública.
    Hay allí un extraordinario potencial de energía espiritual y moral, una extraordinaria reserva para el desarrollo y la dignidad nacional. Y la hay también en ese cuerpo docente, mal pago, a menudo subestimado y al que no se la ha prestado atención en la hora de formular planes y reformas.
    Creo que la educación pública es uno de los dos o tres campos de batalla más importantes que tenemos que afrontar.
    Es un territorio lastimado, donde todos sus protagonistas, empezando por los jóvenes, se han visto alejados de toda participación.
    De entre toda la educación pública, los liceos y las escuelas de la ex UTU constituyen el campo primordial. La zona de desencuentro más explosiva, el área de la sociedad más vulnerable al desaliento, donde sobrevuelan los buitres de la droga, la apatía o la desesperación.
    La conducción de la ANEP requerirá un esfuerzo titánico donde tendrán que poner lo mejor de sí hombres y mujeres que conozcan a fondo, por experiencia propia, sus problemas, su compleja trabazón de carencias técnicas y materiales, la falta de diálogo, la frustración de los auténticos docentes, el desamparo de los institutos de formación docente.
    La educación pública no puede ser un islote en el que se deposite el mejor potencial humano del país sino un campo privilegiado de la acción pública.
    Los conductores de la ANEP tienen la responsabilidad de hacer aflorar todo ese potencial creativo de nuestra juventud y de nuestros docentes.
    La República, 7/3/2005.







7. 28.02.05. Ahora, ¿qué hacemos con el Frente Amplio?

En el pensamiento de la derecha, el partido es apenas una instancia electoral
Ahora, ¿qué hacemos con el Frente Amplio?
Escribe: Hugo Cores

La transición toca a su fin. El plantel que se hará cargo del gobierno está casi terminado, los lineamientos programáticos han sido elaborados con bastante anticipación.

En las últimas semanas, tanto en Montevideo como en el Interior, integrantes del nuevo gobierno han realizado reuniones con vecinos para anunciar los lineamientos del Plan de Emergencia Social y escuchar opiniones y sugerencias.
Las reuniones que conocemos han dado muestra de un hecho insólito: la cantidad de público que asiste a las reuniones, el entusiasmo reinante y la cantidad de voluntarios desinteresados que ofrecen su participación militante, honoraria, para la realización de tareas del Plan.

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    Estado de gracia
    El nuevo gobierno popular vive lo que se ha denominado un período de "estado de gracia". Desde la sociedad hay predisposición para apoyar a lo nuevo, para el aporte destinado a lograr en los resultados que obtenga la nueva administración.
    ¿Cómo canalizar esta energía potencial? ¿Hacia dónde dirigir los efectos estimulantes del "estado de gracia"? ¿Cómo transformar en acción real esta propensión anímica y colectiva de trabajar junto al gobierno para mejorar la situación del país?
    Todos sabemos que esta situación es inédita y que, si no se canaliza en forma adecuada, se corre el riesgo de que sea efímera. Es más, si las decisiones políticas fueran erróneas o se advirtieran abusos o aprovechamientos, la disposición favorable podrá en corto plazo convertirse en decepción.
    Instrumentos ya existentes
    La izquierda uruguaya ya tiene construidos en el movimiento social real una serie de organismos que actúan, con menor o mayor grado de vitalidad, como fruto de su propia iniciativa, de un proceso de auto organización independiente del Estado: las cooperativas, los sindicatos, las asociaciones barriales, culturales, deportivas, de mujeres, medioambientalistas, etc.
    El FA dispone de una concepción de la política que no se agota en el accionar del Estado. Una concepción de la democracia que busca sembrar y construir ciudadanía.
    Y así como el gobierno está obligado a la buena administración, el FA tiene su desafío específico, convergente con el del gobierno, pero que corre por canales separados a él, que no puede confundirse ni subordinarse al quehacer de la administración.
    El FA, y en esta expresión incluimos a todo su sistema de alianzas, en tanto "partido", se regula por otras reglas que se dio él mismo, distintas de la administración; de otra naturaleza que la Constitución y la Ley, que conforman la estructura normativa por donde transcurrirá la acción de gobierno.
    Esto puede parecer trivial, sin embargo, en algunos procesos de cambio la confusión entre el partido y el gobierno se instaló, como una realidad que terminó por debilitar a ambos y llevar los procesos a la frustración y a la derrota.
    En muchas instancias nos hemos referido a la originalidad del FA, de su diferencia con otras formaciones de izquierda de las tantas que luchan en A. Latina.
    Contra lo que impulsan las corrientes pragmáticas, es un error teórico y político olvidar que la problemática de la "fuerza política" o del "partido", es de larga data en el pensamiento transformador y no podemos olvidar la diversidad de experiencias, que han mostrado los enormes riesgos que entraña equivocarse sobre cuál es el papel del partido en un proceso de cambios.
    Despartidización
    En el pensamiento de la derecha, el partido es apenas una instancia electoral. El partido como herramienta de cambio ha sido demonizado.
    Para el neoliberalismo, en el libre juego del mercado que todo lo resuelve, estamos "todos contra todos". De ahí la negación de las clases, el ocultamiento de la existencia de grupos económicos y, en lo político, la descafeinización de la idea de partido.
    ¿Para qué agrupar una parte de la ciudadanía en torno a un partido si no hay un enemigo, si no hay un enemigo colectivo, si no hay grupos de intereses?
    El neoliberalismo conduce a la despartidización, a la disolución de los partidos en las aguas turbias de la llamada "opinión pública" que, en el caso de la inmensa mayoría de los países capitalistas, está manejada por grupos cuyos intereses aparecen fuertemente asociados a los del poder económico.
    Cien años del "Qué hacer"
    ¿Cómo se ha visto en otros tiempos y en otros países, la idea a la que con tanta frecuencia recurrimos del papel del partido o de la fuerza política?
    Hace cien años, se publicaba por primera vez un libro que habría de tener una profunda influencia en las corrientes marxistas revolucionarias, que estaban en pleno desarrollo en Europa: el "Qué Hacer" de V.I. Lenin.
    Del mismo se han hecho múltiples lecturas. Pero, a partir de octubre de 1917, cuando el partido liderado por Lenin tomó el poder en Rusia, la lectura del "Qué Hacer" se volvió poco menos que un catecismo.
    Con ella se ponía fin a todo análisis particular de la situación en los distintos países y, muchos partidos, llenos de vigor y fuerza, aplicaron políticas equivocadas a partir de promover una idea de partido que se adecuaba a las condiciones por las que atravesaba Rusia en los primeros años del siglo XX, cuando Lenin concibió su obra.
    Condiciones bien distintas por cierto a las de Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, A. Latina donde, a fórceps, el catecismo se intentaba aplicar desconociendo realidades, ignorando tradiciones e idiosincrasias. Los errores se agravaron luego de la muerte de Lenin y la entronización de Stalin.
    Las ideas de derecha
    Cuando en 1990 se produce la caída de la Unión Soviética, tanto Lenin como su obra pasaron a tener "mala prensa", en buena parte de los movimientos de izquierda del mundo.
    En pleno auge de la "revolución conservadora", liderada por M. Thatcher y R. Reagan, la derecha actuó con mucha más iniciativa teórica que la izquierda, donde prevaleció, salvo excepciones, el "irse al mazo" en el plano ideológico y desconocer los aportes del marxismo como guía para la acción, y del socialismo como doctrina y como horizonte de lucha. Llegó la hora de la miopía disfrazada de preocupación por las "cosas concretas".
    Para los detractores del socialismo, el análisis de la larga experiencia soviética se reducía a demostrar el carácter perverso e intrínsecamente autoritario de la concepción leninista del partido, contenida en el "Qué Hacer". Releída la obra, ahora que han pasado quince años del derrumbe, creo que hay elementos de aquella propuesta teórica contenida en el "Qué Hacer" que convendría examinar desde una visión crítica, no dogmática.
    Frente y no partido
    Nuestra fuerza política, el FA, no es ni nunca ha pretendido ser, un partido en el sentido leninista, ni en el sentido social democrático propugnado por otros dirigentes, sobre todo europeos, acerca de los que ahora no me voy a referir.
    Es un frente que agrupa a distintos partidos que, sustentando un programa común, representan intereses de distintos sectores sociales. Como hay una tradición común y una visión de futuro con muchos puntos de coincidencia, los límites entre los partidos y los sectores sociales distintos que representan son, a menudo, difusos y cambiantes.
    En tanto frente, nuestra fuerza política no se propone actuar de manera monolítica sino que acepta y convive en forma estable con la existencia de matices y el libre juego de las opiniones.
    No obstante, al proponernos llevar adelante una tarea de transformación de las estructuras socio-económicas en un sentido popular, nuestra concepción de partido, y en este caso se aplica al FA, está ligada a la idea de lucha por un programa y por lo tanto a la idea de vencer las resistencias de quienes se oponen al cambio.
    Creo que es válida la idea de lucha y de vencer las resistencias (que en 1971 se sintetizaba diciendo "de un lado el pueblo, del otro la oligarquía"), y que está en la razón de ser misma del FA, aunque últimamente tienden a propalarse visiones que presentan nuestra inserción en el país en términos de armonía universal. Hoy aparece oscurecido un concepto clave, que proviene de la tradición socialista: la idea de que en la sociedad capitalista hay intereses contrapuestos, antagónicos.
    La República, 28/2/2005.






8. 21.02.05. Un gran momento latinoamericano y un excelente candidato para Montevideo.

Un gran momento latinoamericano y un excelente candidato para Montevideo
Escribe: Hugo Cores
El ciclo de movilizaciones políticas no cesa. Las ceremonias de asunción de la Presidencia por parte de Tabaré, están llamadas a tener una importancia excepcional.
Además de lo que el hecho significa para el pueblo uruguayo, el advenimiento de la izquierda al gobierno se produce en el momento que aparecen como agotadas las posibilidad de estabilidad económica y desarrollo social, en los países cuyos gobiernos se mueven dentro de los marcos de la ortodoxia fondomonetarista y simultáneamente se fortalecen los puntos de acuerdos entre quienes ­como Néstor Kirchner en Argentina y Hugo Chávez en Venezuela-, buscan un camino propio, en rebeldía a las imposiciones que vienen de afuera.

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    Debemos estar atentos a la pulseada de Kirchner con el FMI, sobre la deuda externa
    En ese sentido para los frenteamplistas adquiere importancia el desenlace del largo forcejeo entre el FMI y el gobierno argentino.
    De acuerdo a una crónica de Marcelo Zlotogwiazda, publicada por Página 12 de ayer domingo: "una de las observaciones más originales sobre la manera de enfrentar el asunto de la deuda externa por parte de la dupla Kirchner-Lavagna, la acaba de realizar Daniel Marx McCarthy, un analista político del Center for Economic and Policy Research de Washington, un centro de estudios de orientación heterodoxa.
    Marx publicó días atrás un artículo en el International Relations Center, otra organización progresista de los Estados Unidos que acaba de cumplir veinticinco años y que cuenta entre sus miembros a Noam Chomsky. El artículo se titula "¿Pueden los deudores elegir?", y trata sobre las implicancias del caso argentino para el futuro de los países más pobres del mundo que están altamente endeudados. Señala que el fracaso de la reciente reunión del Grupo de los Siete en Londres, sobre cómo alivianar el peso de la deuda sobre esas naciones, puede llevarlos a probar "remedios alternativos como el que aplicó la Argentina", cuya receta incluye como ingredientes clave jugar la "carta del default" y la "resistencia a aplicar las políticas del FMI". Dice que el caso piloto argentino "provee un rayo de luz a los países pobres, para lograr acuerdos más favorables con los que aparecen como omnipotentes organismos internacionales de crédito".
    En otras palabras, Marx McCarthy insiste en que, "jugando la carta del default", el gobierno de Kirchner acopió un nivel excepcional de poder dentro de la histórica negociación del tipo David vs. Goliat. El autor, sostiene que el resultado de las negociaciones, que se conocerá el próximo 25, "va a afectar no sólo a la Argentina".
    Entre otros, principalmente al FMI, que "de acuerdo a su estatuto no puede seguir prestándole a un país que acumula atrasos con acreedores privados o que está negociado de mala fe, definida ésta como una oferta de reestructuración que concite una baja aceptación".
    Marx McCarthy afirma, que el FMI va a estar ante un dilema si la aceptación es menor al 80 por ciento, que fue el nivel donde sus funcionarios colocaron el piso: se verá forzado a desdecirse, a dar por exitosa la operación de canje y volver a renegociar la deuda por más de 13 mil millones, que la Argentina tiene con la institución, o a "calificar la operación de inaceptable, cerrando la posibilidad de renegociar. Pero en esta segunda opción ­advierte el analista­, el Fondo podría enfurecer al testarudo del presidente Kirchner y provocar el default sobre la deuda con el organismo".
    Chávez y Fidel: otra concepción de la integración económica
    Por su parte, la experiencia que se viene desarrollando en Venezuela y entre este país y Cuba, muestra una concepción de la integración latinoamericana con un sentido absolutamente original y colocado en la antípoda del mercantilismo neoliberal. Es una línea de acción teñida por un fuerte sentido de la solidaridad social y latinoamericana, y el rechazo a las, cada vez más, abusivas imposiciones de los Estados Unidos.
    La conjunción de estos liderazgos, junto a "Lula", hace del 1° de marzo en Montevideo una instancia política y diplomática de gran importancia.
    Especialmente para nuestro país y para el gobierno que asume, que debe soportar la carga agobiante de una deuda externa que ha adquirido tal volumen que resulta sumamente difícil de manejar, sin seguir postergando los anhelos de cambio que la población votó el 31 de octubre.
    8 de mayo: la movilización política continúa
    En el horizonte están las elecciones del 8 de mayo, en las que se elegirán los futuros 19 intendentes municipales. De mantenerse su creciente respaldo electoral, el FA-EP está en condiciones de ampliar su acción de gobierno a varios departamentos más. Entre ellos, algunos de los más grandes y poblados.
    El pasado sábado, la Convención departamental de Montevideo del progresismo aprobó, en forma unánime, la candidatura del Dr. Ricardo Erlich y la nómina de sus suplentes a la IM de Montevideo.
    La unidad política evidenciada en la votación y las palabras del candidato propuesto por el MPP, mostraron la potencia con que el FA-EP se enfrenta a esta elección.
    Creo que merecen un comentario la presentación y las expresiones formuladas por el Dr. Ricardo Erlich, tanto en su tono como en su contenido.
    Está allí contenido lo mejor del estilo de conducción de la izquierda uruguaya de este período: serenidad, claridad en la exposición, modestia en el tono y coherencia en los contenidos.
    Erlich sostuvo que: "Montevideo tiene un desafío inexorable. Ahora y en el futuro. Integrarse, revertir la fractura social y urbana". (...) "El Montevideo del cinturón de asentamientos es una tragedia para los que viven allí, pero es una derrota para toda la ciudad, para toda nuestra sociedad. Ese será un eje de nuestra acción y en ello pondremos todas nuestras energías y capacidades". (...) Sentimos como nuestros el sufrimiento de los más débiles (...) Una ciudad fracturada es una ciudad enrejada, blindada y profundamente injusta".
    Un gran candidato para triunfar y profundizar la democracia
    Ricardo Erlich hizo hincapié en un tema especialmente doloroso y que la derecha ha ignorado sistemáticamente: la cuestión del retorno de los exiliados económicos y la necesidad de adecuar la ciudad para recibirlos responsablemente.
    Finalmente, después de valorar los pasos ya dados en el esfuerzo de descentralización y la necesidad de seguir avanzando, Erlich se pronunció sobre un aspecto clave de la democracia vista desde el ángulo de la izquierda: "El progresismo nunca debe sentirse dueño del poder porque el poder es de los ciudadanos, ellos nos lo delegan y nos controlan, nos premian con su confianza y nos sacarán si nos equivocamos, si somos soberbios y nos sentimos dueños del poder. (...) Los ciudadanos nos seguirán y participarán si avanzamos, nos empujarán si titubeamos y nos abandonarán si defraudamos."
    Con el calendario de movilización que se nos presenta, los frenteamplistas tenemos que resolver, lo antes posible, el fortalecimiento de todos los instrumentos políticos que la izquierda y el movimiento popular han ido creando. Para que no se convierta en una movilización intermitente sino estable. Para que no sea sólo expresión de estados de ánimo cambiantes sino participación y compromiso permanente.
    No es una tarea fácil. La cultura imperante empuja a la fragmentación y no a la unidad, ni a la organización popular ni a la rebeldía y la lucha contra las injusticias. Todo lo contrario. Pero no será la primera vez que nos toca remar contra la corriente.
    Tomado de La República, 21/2/05






9. 16.02.05. Jornada parlamentaria con sabor a pueblo.


Editorial miércoles 16 de febrero de 2005


En el momento de escribir estas líneas, en ambas Cámaras del Poder Legislativo se desarrollan instancias decisivas en la instalación de la institución parlamentaria.
En un clima de emoción contenida, con olor y sabor a pueblo, el advenimiento de la izquierda a la mayoría absoluta en ambas cámaras es un hecho de enorme significación.
Como se ha dicho, no es la primera vez que un partido obtiene la mayoría absoluta de los escaños parlamentarios. El Partido Nacional lo consiguió hace ya más de medio siglo. Y, en su momento, el asunto fue vivido como un hecho político impactante y un corte de aguas en la historia política del país.

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    Por entonces, pasados algunos chisporroteos iniciales durante las primeras instancias ceremoniales, las aguas volvieron a su curso y el proceso de coparticipación en el gobierno y los Entes Autónomos de los dos partidos tradicionales tendió a limar asperezas.
    Fallecido al inicio de la gestión el gran caudillo blanco Luis Alberto de Herrera, el curso de la vida política uruguaya retomó su rutina y los grandes problemas que se esperaba solucionar con la rotación de los partidos en el gobierno, fueron empujados hacia el futuro, incubando las tempestades que estallaron unos años después.
    Por lo demás, los dos grandes partidos, ya en esa época tenían concepciones político ideológicas con fuertes analogías y – por lo menos hasta el surgimiento del ferreirismo- estuvieron de acuerdo en los lineamientos medulares de gobierno que contribuyeron a acentuar el estancamiento del país.
    Desde entonces los aspectos críticos se acentuaron y se volvieron incontrolables por parte de los representantes políticos de los sectores privilegiados.
    La izquierda, procurando representar a los sectores populares golpeados por la crisis, se unificó políticamente en el FA e inició un incontenible crecimiento en materia de presencia política y programática que se fue luego transformando en un aumento ininterrumpido de su caudal electoral.
    Este desarrollo de la izquierda no fue un proceso idílico, como lo demuestran las persecuciones y los interminables años de dictadura cívico militar.
    La intransigencia de los sectores privilegiados, atrincherados en el poder, nacía de la existencia, como se dijo siempre, de dos modelos de país, de dos visiones encontradas de cómo resolver sus problemas y de cómo repartir con justicia los bienes materiales y culturales de la sociedad.
    Pese al amurallamiento y las exclusiones, pese al intento de desconocer la significación real de la primera fuerza electoral del país, la izquierda nacional, el movimiento progresista, siguió ampliando sus bases de apoyo social en el país tras la propuesta de un modelo de economía, de cultura y de sociedad distinto, alternativo al vigente.
    Es tras esa larga marcha y tras ese perfil histórico que la izquierda obtiene su mayoría absoluta en ambas Cámaras y que –en jubilosas ceremonias- permite consagrar presidente del Senado al Senador Mujica y de la Cámara de Representantes a la diputada Nora Castro, ambos
    auténtica expresión de los sectores populares, protagonistas de vidas plenas y claras, de sacrificio y de voluntad en la lucha por la emancipación nacional y social.
    Tras las mayorías que asumieron ayer hay un programa popular, de cambios profundos y hay una fuerza política que está lejos de haber llegado al techo de su crecimiento posible.
    La mayoría parlamentaria, la unidad política y programática y, sobre todo, la decisión de desarrollar con fuerza un conjunto de medidas de signo popular, ponen en manos del gobierno del Dr. Tabaré Vázquez instrumentos institucionales y políticos de enorme importancia.
    La sociedad, mayoritariamente, da muestras de su propensión al cambio. O, mejor dicho, de su reclamo enérgico de cambio.
    Las jubilosas ceremonias de ayer reflejan la expectativa popular que rodea al nuevo gobierno. La culminación de la transición es inminente y a partir del 1 de marzo la realidad de país se verá conmovida por los influjos benefactores de un nuevo clima democrático.






10.- 15.02.05. El criminal Cordero


Hugo Cores - rodelu.net 15 de febrero de 2005

Editorial *
El criminal Cordero
y sus cómplices en el Estado

Hugo Cores, PVP-Frente Amplio - Uruguay
Las revelaciones realizadas en su edición de ayer de la revista “Caras y Caretas” referidas al domicilio del ex militar uruguayo Manuel Cordero, requerido por la justicia de por lo menos dos países, Argentina y Uruguay, podría fácilmente inscribirse en una reflexión más amplia acerca del conjunto de problemas que deberá enfrentar el nuevo gobierno.

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    Efectivamente, a partir de declaraciones claras y terminantes de la futura Ministra de Defensa Nacional Dra. Azucena Berrutti, han tomado estado público algunas declaraciones de ex militares o militares en actividad, que revelan la existencia de una amplia problemática que debiera examinarse en forma serena y profunda, a la luz de la experiencia que el país tiene en lo referido a las relaciones entre la institución militar y el sistema constitucional basado en el ejercicio de los Derechos Civiles y Políticos de toda la ciudadanía.

    La circunstancia de que Cordero, prófugo de los dos sistemas de justicia de ambos lados del Río de la Plata, se encuentre viviendo desenfadadamente en una ciudad lindante con la frontera uruguaya es una befa y tiene implicancias que se podrían calificar de ridículas si no tuvieran connotaciones trágicas.

    ¿Cuántas omisiones se tuvieron que perpetrar contra el orden legal para asegurar la pasmosamente calma impunidad de Cordero?

    En realidad, frente a este verdadero “sistema de garantías” que ampara a un militar del Plan Cóndor, a un operador del Terrorismo de Estado junto con Gavazzo y los demás oficiales denunciados repetidamente por La República, lo que cobra importancia, más que la peripecia individual de Manuel Cordero, es justamente la existencia de soportes en el Estado y en el sistema político que aseguran el “sereno reposo” del torturador perseguido.

    Cuando hablamos de soportes en el Estado nos estamos refiriendo a cuestiones específicas y que no son ninguna novedad para el Frente Amplio y para su bien desarrollado pensamiento militar: aludimos a la existencia de jerarcas militares o policiales que, por una razón u otra, hacen la “vista gorda” ante los movimientos de ex oficiales perseguidos por la justicia. En realidad actúan como sus cómplices y su inacción, más que ineptitud burocrática, sólo puede ser entendida a la luz de una voluntad y un compromiso de respaldo con el colega perseguido.

    Soporte en el Estado es también la subsistencia de un cuerpo de Doctrina que, originado en la concepción de la Seguridad Nacional, se ha maquillado para transitar sin contratiempos por las descuidadas avenidas de la democracia.

    La permanencia en puestos de gravitación en el aparato policial y militar de antiguos protagonistas del Terrorismo de Estado es el resultado de una política seguida por los sectores dominantes y que el Frente ha denominado con toda justeza la ausencia de una “depuración de las Fuerzas Armadas”, concepto que aparece reiterado y especialmente aclarado en cada una de las instancias que el progresismo uruguayo ha reunido sus congresos para examinar todos los problemas atinentes a la democratización de la Sociedad y del Estado.

    La denuncia publicada a la que hacíamos referencia más arriba pone, como corresponde, en tela de juicio la actuación de Interpol, en tanto brazo auxiliar del sistema judiciario que se omite en la detención de un sujeto prófugo de la Justicia.

    Pero sería una visión parcial atribuir exclusivamente a esa dependencia policial toda la responsabilidad de la impunidad de que goza Cordero, en el fondo no demasiado distinta de la que disfrutan sus antiguos socios de la OCOA y del SID, responsables de delitos que, como lo han explicado muchas veces los juristas que se ocupan del tema, constituyen delitos contra la humanidad, vale decir que no se extinguen sino que se reiteran de manera permanente.

    Sin ir más lejos el ex canciller del gobierno blanco presidido por el Dr. Lacalle, el Profesor Héctor Gros Espiell, ha explicado, con un lenguaje técnico absolutamente preciso, la necesidad de considerar estos delitos a la luz de las obligaciones que para Uruguay emergen de los compromisos suscriptos en los Tratados Internacionales en Defensa de los Derechos Humanos.






11. 14.02.05. El hilo conductor.


Escribe: HUGO CORES

Procuramos que estos apuntes semanales no constituyan simples comentarios de tales o cuales acontecimientos políticos. Sentimos que frente al reto que supone para la izquierda hacerse cargo del gobierno, muchos de nosotros (los que tenemos más años de experiencia), no estamos generando ideas y propuestas, a la altura de las necesidades del movimiento popular en su conjunto.

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    El neoliberalismo como ideología
    La herencia del neoliberalismo es catastrófica en lo moral y en lo social. Pero también ha tenido efectos en desorganizar nuestras ideas, o al menos una parte de ellas. De ahí, la necesidad de recomponer algunas reflexiones y debates que nos permitan pensar nuestra circunstancia actual, a la luz de otras experiencias latinoamericanas y sin haber echado en saco roto nuestra propia experiencia, nuestra larga lucha por la liberación nacional y social en el Uruguay.
    En los últimos años, pese a su rotundo fracaso en la conducción del país, la derecha, publicando cuatro pavadas en la mayor parte de las cuales no se hace sino repetir en lenguaje difícil las toscas versiones de las Fuerzas Conjuntas, ha conseguido ciertos éxitos editoriales, la popularización de una jerga que es funcional a su pensamiento, en la que conceptos clave del pensamiento social como explotación, imperialismo, miseria popular y derechos de los trabajadores han sido sustituidos por palabrejas acuñadas en las usinas ideológicas de las agencias internacionales de financiamiento.
    Repetido hasta el cansancio en los medios académicos o seudo académicos, a través de los medios de comunicación, termina contaminando también el lenguaje político y muchas veces nos asombramos nosotros mismos, el haber cedido a ese avasallamiento semántico, a esa sustitución de las palabras claras y sanas por expresiones turbias y engañosas.
    "No nos dejen solos", dijo Tabaré
    La herencia neoliberal que ha despojado a buena parte de nuestro pueblo de un enorme patrimonio material y cultural, ha suscitado en todas partes un sentimiento de rebeldía y unas enormes ganas de hacer cosas para cambiar la situación de injusticia que se vive.
    Hay energía dispersa en todas las ramas de la actividad, en todas las franjas de edades, en todos los rincones del país. Está faltando un hilo conductor, lo suficientemente claro y extendido, para dar cauce a esa energía en el escenario nuevo que se abrirá el 1º de marzo.
    La situación actual tiene analogías con el estado de ánimo con que decenas de miles de estudiantes y trabajadores lograron y celebraron la caída de la dictadura, hace veinte años. Pero, todos sabemos que la energía y la creatividad militantes que logramos los primeros años post dictadura, perdió después buena parte de su vigor. No todo. Pero sí una parte.
    Este primer hilo conductor, que encauce toda la capacidad creativa y militante del frente, está relacionado con otras cuestiones.
    Una de ellas es la importancia de la organización política, de su mantenimiento como estructura orgánicamente separada del gobierno. Trabajando paralelamente, pero manteniendo distancia. Compuesta por militantes que realizarán su labor no desde el Estado sino en la implantación del Frente Amplio en la realidad social.
    El hilo conductor acá, es el que une a la fuerza política con el pueblo y sus problemas, es el que relaciona al Frente Amplio como partido político en el gobierno con las organizaciones sociales que el propio pueblo uruguayo se ha dado; muchas de ellas fundadas cuando nadie imaginaba que la izquierda podría un día estar en el poder, como ocurre con muchas cooperativas y con muchos sindicatos.
    Informar, oír y cotejar ideas
    ¿Cuál debiera ser la naturaleza de este hilo conductor?
    Empecemos por lo que no debería ser. No podría ser la mera trasmisión administrativa de información, proveniente de los organismos de dirección o de gobierno.
    Junto con la trasmisión de los datos, es imprescindible también trasmitir elementos que permitan cotejar opiniones. Si hay diferencia de encare entre las distintas corrientes hay que hacerlo conocer, porque eso enriquece la vida de los partidos, de los comités de base y de las organizaciones sociales. Al mismo tiempo, asumir y hacer que se asuma, qué opiniones generan los actos del gobierno en el pueblo.
    La sociedad no es una suma de "feudos" o "corporaciones"
    La tercera "fibra" del hilo conductor, consistirá en unir las aspiraciones inmediatas de los trabajadores con los planes de emergencia, o de mediano plazo, para dar solución a los grandes problemas de salud, vivienda y educación que padece el pueblo.
    Días pasados, en una reunión de carácter público, un dirigente sindical sostuvo que a él lo único que le importaba era que le pagaran el sueldo en fecha y le devolvieran el poder adquisitivo que le habían quitado. Que del Plan de Emergencia Social se ocupara el gobierno, que para eso había sido elegido. También se han visto actitudes que, pretendiendo colocarse más a la izquierda que el Frente, caricaturizan la situación poniendo el acento exclusivamente en las demandas sectoriales de los gremios a los que pertenecen.
    Es bien cierto, que la labor de los que así piensan no constituye ni un complot ni un delito. Pero, no basta con decir que tienen libertad de expresión y derecho a la crítica. Pero, así como reconocemos ese derecho, somos conscientes que tenemos la obligación de luchar contra ideas que son equivocadas y contra las resistencias que pondrá la derecha, que resultan dañosas no ya para los intereses del FA sino los del conjunto del pueblo trabajador.
    Y para eso, también aquí, precisamos un hilo conductor, el que da coherencia a los distintos campos por los que se va a desarrollar nuestro Plan de Emergencia.
    ¿Acaso, alguien puede desconocer los vínculos que unen el desarrollo de la educación pública con la política que, en materia de salud, impulsa el Frente Amplio?
    ¿Acaso, alguien puede dudar del enorme potencial que tiene la experiencia de Fucvam y el rol que está llamado a jugar en el desarrollo de los planes de atención primaria de salud, de prevención y la relación que todo esto tiene con la labor educativa?
    ¿Acaso, existe algún gremio en el país al que pueda resultarle indiferente que se otorguen o no recursos para el desarrollo del cooperativismo de vivienda?
    Lo que une entonces salud, vivienda y educación por un lado, cooperativas, sindicatos y organizaciones sociales por otro, forma parte, también, del mismo hilo conductor.
    "Mudanzas en las cabezas"
    Como se ve, este hilo que unifica y da coherencia al quehacer político, está compuesto fundamentalmente por palabras, discursos, informes, debates.
    Ese es el alimento primordial para decenas de miles de militantes frenteamplistas, deseosos de apoyar desde su lugar de estudio o de trabajo la labor del nuevo gobierno popular.
    Y ese discurso, y esa labor organizativa, habrá que encararla situando las responsabilidades en la conducción de la izquierda, que es donde se concentran la información y los debates, donde se adoptan las decisiones y se jerarquizan los argumentos.
    Pero, la responsabilidad también nos alcanza a todos, militantes o dirigentes de los partidos y de los sindicatos y cooperativas. Ni estar informado ni la discusión son un fin en sí mismos. Son un medio para contribuir a despertar la conciencia de sectores aún más amplios de nuestro pueblo, para apoyar al gobierno popular y facilitar el cumplimiento de su programa liberador.
    ¿Estamos preparados para eso? Tengo la sospecha de que no.
    Más bien tiendo a inclinarme a una advertencia, con la que de tanto en tanto nos despierta La Mojigata: ¡Cómo demoran las mudanzas en la cabeza!
    No creo que el problema de las rutinas mentales y de la falta de espíritu crítico, sea privativo de una franja generacional ni de algunos partidos. El reto de impulsar el cambio social nos convoca a todos. Y que, para alcanzar nuestras metas -creo-, muchos "tics", muchas mañas, muchas plumas, incluso las más vistosas, tendrán que quedar por el camino.
    Tomado de La República, 14/2/05







viernes, 11 de febrero de 2005

02/01/05 y el 11/02/05


1.- 11.02.05. La herencia social del neoliberalismo

Editorial viernes
En su edición de ayer La República se ocupaba describir una serie de incidentes violentos sucedidos en Montevideo y en distintas ciudades del Interior que resultan altamente llamativos. Y alarmantes.
En primer lugar porque se trata de expresiones de violencia ciega en la que se cae sin ningún tipo de pretexto, salvo la ingesta excesiva de alcohol y el consumo de alguna droga de efectos fulminantes, como según se informa, ocurre con la llamada “pasta base”. No son muestras de rechazo, que también serían inadmisibles, a nada, a ningún acto efectivo o simbólico de ninguna protagonizado por otro grupo de personas.

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    En ese sentido, las pedreas y botellazos intercambiados a la salida de bailes o espectáculos musicales conllevan una dosis de agresividad pura y gratuita que la vuelve más incomprensible que los exabruptos de hinchadas de fútbol y hasta de las nocivas barras bravas que vienen ensombreciendo el desarrollo de múltiples eventos deportivos.
    En segundo lugar, estas absurdas batallas campales no se ahorran prácticamente ningún lugar del país y parecen alcanzar hasta los rincones tradicionalmente más apacibles y reposados de la república. Es gente que se incorpora, que se suma a actos de violencia ciega sin tener antecedentes ni personales ni locales ni sociales en ese tipo de desahogo destructivo y totalmente inconducente.
    En tercer lugar, todas las crónicas, tanto las de ayer y otras anteriores, tienden a describir las algaradas como protagonizadas por grandes núcleos o aglomeraciones de gente joven.
    En ese contexto el desarrollo de esta virulenta irrupción de violencia ciega habla con elocuencia que para mucha gente, especialmente joven, hay cosas que no están funcionando bien en el país.
    Imposible no asociar estos estallidos al mantenimiento del niveles sumamente altos de desocupación y de trabajo precario, de salarios extremadamente bajos y de la ausencia de reconocimiento por las vías gremiales que habilitan la organización, la disciplina y la negociación colectiva de las situaciones de trabajo que generan malestar.
    No sólo asistimos a una crisis del modelo económico, saldo de un ciclo recesivo demasiado dilatado, con sus dolorosas consecuencias en materia de cantidad y calidad del empleo, sino que también están fracasando los mecanismos sociales, educativos y de contención y vida gregaria, familiar, barrial, educativa, sindical, que permitan encauzar inquietudes y rebeldías por la senda de lo colectivo, lo racional y lo acumulativo.
    No se trata solo del colapso del Estado raquítico y saboteado por las políticas neoliberales, la interpelación que esta violencia juvenil ciega realiza va más allá.
    Incumbe la todas las respuestas colectivas, especialmente los partidos políticos, que son reproductores de unas enseñanzas y un ideario, de una pasión compartida y un sentido de la militancia y de la historia del país y de su gente.
    En los últimos tiempos, el neoliberalismo tendió a socavar las bases emocionales, ideológicas, de esta reproducción de identidad y adhesiones que durante decenios atrajeron a múltiples generaciones de muchachos identificados con los partidos tanto tradicionales como de izquierda.
    Este proceso de desagregación y desfibramiento familiar, social y cultural no ha hecho sino profundizarse a lo largo de los últimos años, de la mano de la desestructuración de la sociedad y el derrumbe del “brazo social” del aparato estatal.
    El nuevo gobierno tendrá que abordar esta situación desde una óptica abarcativa, multidisciplinaria, en la que se conjuguen los esfuerzos y las iniciativas de las múltiples agencias y recursos que el país tiene y en otros tiempos ha sabido emplear.





2.- 07.02.05. Retomar los grandes momentos de la historia del FA como movimiento de masas. ¡A ganar el tercer tiempo!

Escribe: Hugo Cores
La reflexión más importante a la que nos debemos los frenteamplistas en la actualidad es, según creo, la que tiene que ver con la asunción del gobierno y la inmediata aplicación del plan de emergencia.En esta nota me ocuparé de tres temas bien diferentes.
Antes de abordar este asunto me importa decir mi opinión sobre algunas cuestiones para las que vale aquello de que "quien calla otorga, cuando puede y debe contestar".

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    ¿Tolerancia hacia el golpismo?
    Decir por ejemplo que no me parecen satisfactorias las respuestas dadas por las flamantes autoridades del Ejército a los exabruptos del Sr. Paulós, un incontinente e impertinente defensor de lo actuado por los militares golpistas en los años 70 y 80. No se trata de una cuestión de adjetivos sino de saber qué piensan los mandos militares en actividad sobre la legitimidad o no de los golpes militares. Resulta evidente que, contrariamente a lo que algunos compañeros sostuvieron, los veinte años de democracia no han conseguido recuperar para la democracia a una buena parte del pensamiento militar uruguayo. Estamos en esto más atrasados que Argentina, Brasil y hasta Chile.
    Es que los cambios de mentalidad, en éste como en otros terrenos, no se diluyen por el mero transcurso del tiempo. Se hace necesario un esfuerzo conciente, que supone tensiones y contraposición de ideas y de intereses. Y a las que es inevitable enfrentar.
    Algunos magos de la palabra, verseros del tipo Yamandú Fau, han invocado desde el gobierno la necesaria tolerancia hacia opiniones personales de, por ejemplo, Paulós, sin señalar que se trata de declaraciones que configuran una apología del delito contra las instituciones democráticas y contra los derechos humanos. Que se trata de individuos que pertenecen a organizaciones, como el Centro Militar, en las que también participan cientos de oficiales en actividad. Y que seguirán desarrollando su actividad profesional durante el gobierno popular presidido por Tabaré Vázquez.
    Otro episodio ha suscitado reacciones varias. Me refiero a las denuncias acerca del domicilio actual de Manuel Cordero: para ahorrar espacio digamos que suscribo en un todo lo sustentado en editorial de La República del día sábado 4: más que Cordero, lo que interesa es la subsistencia de un sistema de garantías para los acusados de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.
    El amparo estatal a los operadores uruguayos del Plan Cóndor, en momentos que en el resto de la región sus crímenes son develados y sus actos expuestos a la acción de los jueces, nos coloca, como país, en una situación insostenible y no deja de constituir una dificultad suplementaria al gobierno que asumirá en marzo.
    Acatar a la Sra. Ministra
    Como contrapartida, la nota dominante, sobresaliente se podría afirmar, lo ha constituido las actuaciones de la Dra. Azucena Berrutti. Su firmeza y su claridad en el tratamiento de estos temas delicados la han convertido en la primera figura, en decenas de años, designada para la cartera de Defensa Nacional con una conducta incuestionablemente legalista y democrática.
    Su trayectoria como abogada, su estilo de trabajo y su búsqueda de apoyo en la Comisión de Defensa del FA presidida por el Gral. Licandro, marcan un rumbo.
    Y es el rumbo que no sólo los frentistas sino todos los uruguayos con pensamiento democrático deben compartir: la idea del acatamiento por parte del colectivo militar a las normas y las decisiones que emanan de las autoridades electas por el pueblo.
    Acatar la ley, respetar la Constitución, obedecer a la señora Ministra, ¡qué bien suenan todas estas reconvenciones terminadas en "a" dirigidas a los rudos e impositivos mandos militares!
    Seguramente debe ser su primera e inolvidable experiencia.
    Preparando el Plan de Emergencia
    Llevar a buen término este aspecto clave de la acción del nuevo gobierno supone un esfuerzo gigantesco.
    Se trata de, desde un Estado semi-destruido al que recién se empieza a conocer, prestar atención a los problemas sociales gravísimos que se heredan. Y hacerlo como punto de partida de un proceso de recuperación de ciudadanía para los excluidos, como comienzo y no como culminación, como plan nacional para todos los excluidos y no como acción "focalizada" exclusivamente hacia las situaciones extremas.
    El daño causado en el tejido social tiene una dimensión alimentaria, de salud, de vivienda y de educación. Pero sería un error perder de vista que están en juego condiciones ideológicas de la mayor importancia.
    Tal como lo encara el FA, el plan de emergencia además de funcionarios calificados hace imprescindible la existencia de una militancia social y política abnegada y convencida.
    Desde un Estado maltrecho como el que nos dejan, unas estructuras administrativas, municipales y nacionales, socavadas por el clientelismo, los bajos salarios y la corrupción, ¿cómo evitar el desvío más o menos solapado de recursos?
    ¿Cómo superar las tendencias a la parcialización de las demandas, al corporativismo; las tendencias, comprensibles, a ver el árbol y no mirar el bosque?
    Todo eso tiene un nombre que lo engloba: se llama acción política de masas y pasa por crecimiento de la organización a partir de lo que nuestro pueblo ya ha construido, como sus cooperativas, su Fucvam, sus organizaciones sindicales, como el Pit-Cnt, sus organizaciones barriales y, en el caso de Montevideo, los ámbitos de participación surgidos del proceso de descentralización municipal, como las Juntas Locales y los Consejos Vecinales.
    Y el brazo tejedor de esas redes de organización tiene que estar estimulado y guiado por la fuerza política.
    Alentar el despertar colectivo de la sed de derechos
    Es desde una visión política, de conjunto, nacional, capaz de fundamentar la totalidad del plan en el marco de un programa de reconstrucción nacional y social de mediano y largo plazo, que el Plan de Emergencia sorteará los escollos que interpondrá la sociedad del privilegio y la incompetencia del Estado burocrático blanqui-colorado.
    Estos aspectos llamémosle político-ideológicos del Plan, que implican defender el sentimiento de solidaridad y acción colectiva por encima del consumismo con el que se nos bombardea a diario, presuponen instrumentos políticos, culturales, educativos, artísticos. Materia prima para eso no falta en el país.
    Sobran militantes potenciales. Sobran intelectuales y artistas dispuestos a trabajar en esa sacudida emocional e ideológica. Sobran técnicos y articuladores.
    Aplicar un plan solidario, a contracorriente de la "ley de la selva" que han buscado imponernos con el neoliberalismo y sus subproductos ideológicos, implica recrear un clima de acción y de sentimientos nuevos y a la vez viejos, retomar los grandes momentos de la historia del FA como movimiento de masas, esa creatividad y esa abnegación demostradas una y otra vez a lo largo de los últimos 34 años.
    El tercer tiempo
    Retomando a Mauricio Ubal, creo que nuestro primer tiempo como FA fue resistirles. Seguir existiendo entre la gente cuando hicieron todo lo posible para borrarnos del mapa.
    El segundo tiempo fue el de la primera acumulación política que culminó con la conquista del gobierno departamental primero y ahora el nacional.
    El tercer tiempo empieza el 1º de marzo.
    El cumplimiento exitoso de un programa popular, con mucha participación y mucha transparencia, nos llevará a seguir acumulando, fuerza y saber. Nos ayudará también a nosotros a ser mejores. A estar cada vez más lejos del depredador y el consumista que fabrica este sistema para avanzar hacia el ser humano, solidario y pleno, hacia el que apunta nuestro programa humanista y libertario.






3.- 05.02.05. El criminal Cordero y sus cómplices en el Estado

Publicado en La República
Editorial, Las revelaciones realizadas en su edición de ayer de la revista “Caras y Caretas” referidas al domicilio del ex militar uruguayo Manuel Cordero, requerido por la justicia de por lo menos dos países, Argentina y Uruguay, podría fácilmente inscribirse en una reflexión más amplia acerca del conjunto de problemas que deberá enfrentar el nuevo gobierno.
Efectivamente, a partir de declaraciones claras y terminantes de la futura Ministra de Defensa Nacional Dra. Azucena Berrutti, han tomado estado público algunas declaraciones de ex militares o militares en actividad, que revelan la existencia de una amplia problemática que debiera examinarse en forma serena y profunda, a la luz de la experiencia que el país tiene en lo referido a las relaciones entre la institución militar y el sistema constitucional basado en el ejercicio de los Derechos Civiles y Políticos de toda la ciudadanía.

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    La circunstancia de que Cordero, prófugo de los dos sistemas de justicia de ambos lados del Río de la Plata, se encuentre viviendo desenfadadamente en una ciudad lindante con la frontera uruguaya es una befa y tiene implicancias que se podrían calificar de ridículas si no tuvieran connotaciones trágicas.
    ¿Cuántas omisiones se tuvieron que perpetrar contra el orden legal para asegurar la pasmosamente calma impunidad de Cordero?
    En realidad, frente a este verdadero “sistema de garantías” que ampara a un militar del Plan Cóndor, a un operador del Terrorismo de Estado junto con Gavazzo y los demás oficiales denunciados repetidamente por La República, lo que cobra importancia, más que la peripecia individual de Manuel Cordero, es justamente la existencia de soportes en el Estado y en el sistema político que aseguran el “sereno reposo” del torturador perseguido.
    Cuando hablamos de soportes en el Estado nos estamos refiriendo a cuestiones específicas y que no son ninguna novedad para el Frente Amplio y para su bien desarrollado pensamiento militar: aludimos a la existencia de jerarcas militares o policiales que, por una razón u otra, hacen la “vista gorda” ante los movimientos de ex oficiales perseguidos por la justicia. En realidad actúan como sus cómplices y su inacción, más que ineptitud burocrática, sólo puede ser entendida a la luz de una voluntad y un compromiso de respaldo con el colega perseguido.
    Soporte en el Estado es también la subsistencia de un cuerpo de Doctrina que, originado en la concepción de la Seguridad Nacional, se ha maquillado para transitar sin contratiempos por las descuidadas avenidas de la democracia.
    La permanencia en puestos de gravitación en el aparato policial y militar de antiguos protagonistas del Terrorismo de Estado es el resultado de una política seguida por los sectores dominantes y que el Frente ha denominado con toda justeza la ausencia de una “depuración de las Fuerzas Armadas”, concepto que aparece reiterado y especialmente aclarado en cada una de las instancias que el progresismo uruguayo ha reunido sus congresos para examinar todos los problemas atinentes a la democratización de la Sociedad y del Estado.
    La denuncia publicada a la que hacíamos referencia más arriba pone, como corresponde, en tela de juicio la actuación de Interpol, en tanto brazo auxiliar del sistema judiciario que se omite en la detención de un sujeto prófugo de la Justicia.
    Pero sería una visión parcial atribuir exclusivamente a esa dependencia policial toda la responsabilidad de la impunidad de que goza Cordero, en el fondo no demasiado distinta de la que disfrutan sus antiguos socios de la OCOA y del SID, responsables de delitos que, como lo han explicado muchas veces los juristas que se ocupan del tema, constituyen delitos contra la humanidad, vale decir que no se extinguen sino que se reiteran de manera permanente.
    Sin ir más lejos el ex canciller del gobierno blanco presidido por el Dr. Lacalle, el Profesor Héctor Gros Espiell, ha explicado, con un lenguaje técnico absolutamente preciso, la necesidad de considerar estos delitos a la luz de las obligaciones que para Uruguay emergen de los compromisos suscriptos en los Tratados Internacionales en Defensa de los Derechos Humanos.





4.- 04.02.05. El prontuario de Cordero

Escribe: Hugo Cores
Manuel Cordero no es un individuo que tenga historia. No debiera contaminarse la palabra remitiéndola a tan sórdida materia: Cordero en realidad lo que posee es un prontuario criminal y unos demasiados flacos antecedentes judiciales por hechos relativamente recientes.
Su prontuario criminal no constituye una pieza oficial, un obrado de la administración de Justicia: se encuentra, más bien, disperso en decenas o centenas de testimonios judiciales de sus víctimas, los que logramos sobrevivir y en las crónicas periodísticas de los reporteros tenaces que han ido trazando las marcas de su luctuosa trayectoria como funcionario del ejército uruguayo.

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    Se podría esbozar un paralelo entre las primeras intervenciones de este individuo con el proceso de deterioro y derrumbe del estado de derecho de nuestro país. Y no sólo en el nuestro, donde ha gozado largamente de una vergonzosa impunidad, sino también en los países vecinos.
    De Cordero se empezó a hablar después de 1968, cuando en el país funcionaba, ya algo renga y maltrecha, nuestra democracia política. Funcionaba el Parlamento, existía una Suprema Corte de Justicia y un presidente de la república que cada día más se apoyaba en la policía, los militares y el miedo para gobernar y cada vez menos en las instituciones de la República.
    Por entonces ya revistaba en los Servicios de Inteligencia y participaba en las primeras grandes “viabas” que se inflingieron en al país a presos y presas por razones políticas o sindicales.
    Como el caso de Astiz en Argentina, a Manuel Cordero no se le han reconocido nunca especiales méritos en el desarrollo específico de la acción militar, como temerario combatiente sino como hombre de la represión interna. Formaba parte de los que “intervenían en la lucha” cuando los “enemigos” ya estaban presos, esposados y debidamente encapuchados, para mantener el anonimato de sus heroicos captores. Sobre las acciones de Cordero como torturador tres o cuatro años del golpe militar hay decenas de denuncias.
    En 1972, a partir de la declaración del Estado de Guerra Interno, junto con José Gavazzo y Jorge “pajarito” Silveira, formó parte de los grupos itinerantes que recorrieron todas las unidades militares del país en las que había presos.
    En algún momento se dijo que “enseñaban” técnicas de tortura. Es un concepto a examinar.
    En realidad las torturas que se encargaron de diseminar por el país los hombres de la OCOA no tenían grandes innovaciones “técnicas” con relación a las que se habían aplicado antes.
    En realidad los que Gavazzo, Cordero y Silveira transmitían era una tesitura moral, una lección de ética: se puede imponer tormentos a un hombre o una mujer amarrados. Se puede y se debe hacer. Y una vez hecho uno puede estar tranquilo consigo mismo, puede dormir en paz.
    Esa fue la lección que impartieron, más que la de la picana, el tacho, el plantón o el caballete.
    Una especie de “vidas paralelas”, decíamos, entre el crecimiento de las hazañas de Cordero y el descaecimiento del Estado de Derecho, el predominio de la fuerza, de la prepotencia, del miedo. Y de la hipocresía de los que sabían y callaban. De los políticos civiles, como Bordaberry, como Batlle, como Sanguinetti, que dieron cobertura legal a la práctica sistemática de estas formas del terrorismo de Estado de los años 60.
    Después del golpe de 1973, la patota de la OCOA pasó a revistar como SID, Servicio de Inteligencia de Defensa y empezó a formar parte de las legión uruguaya del Plan Cóndor.
    Su vinculación a la represión política -legal e ilegal- en la Argentina, proviene de los años 73 y 74, tres años antes del golpe militar que derrocara al gobierno peronista de Isabel Perón.
    Pocos expedientes judiciales en la República Argentina y en Uruguay contienen más testimonios coincidentes que las denuncia contra Cordero por su actuación en Orletti.
    Su nombre es, como el de Gavazzo, un símbolo de la impunidad en los casos más documentados: el secuestro de Elena Quinteros, el robo de su hijo Simón a Sara Méndez, la apropiación por Furci de Mariana Zaffaroni y el infame asesinato de Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz.
    De pocos oficiales se conocen tantas rezones para la actuación de la Justicia. En Argentina, ya hay, desde casi 20 (veinte) años un pedido de extradición por estos delitos.
    ¿No habrá llegado la hora de justicia para Cordero?
    Tomado de la Revista Caras y Caretas, Nª 182 del 4 de febrero de 2005.




5.- 17.01.05.- Una comparación equivocada:Los desafíos de Lula y los de Tabaré


Escribe: Hugo Cores
No creo que en el plano de las orientaciones políticas sea válida la afirmación de que toda comparación es odiosa. Más bien algunas veces resultan aleccionadoras.
Debo reconocer también que no tengo elementos suficientes como para tener una opinión definitiva sobre el gobierno de Lula. Muchos de mis amigos en Brasil con una larga militancia en el PT, como Emir Sader, Plinio Arruda o los dirigentes del Movimiento de los Sin Tierra (MST) se encuentran en algunas de estas tres categorías: perplejos, críticos o enojados.

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    No poseo elementos suficientes como para una sentencia definitiva sobre el gobierno que desarrolla un movimiento en el que tantas expectativas pusimos durante años. Algunos dirigentes políticos uruguayos han dicho que el comportamiento de Tabaré para enfrentar la situación económica y social seguirá las orientaciones Lula y su criticado zar de la conducción económica Palocci: cumplimiento estricto de las metas indicadas por el FMI, ausencia de estímulos eficaces para aumentar la producción y disminuir el desempleo, demoras (o focalización) en los planes sociales de reparación a los sectores más carenciados.
    Creo que el proceso en Uruguay bajo un gobierno progresista ha de presentar características sustancialmente distintas. Será así en función de la historia social y política de cada uno de los países.
    Los orígenes de la nacionalidad
    Durante los primeros años de su existencia como territorio perteneciente a la corona de España, en nuestra tierra se desarrolló una sociedad con fuertes rasgos de igualitarismo.
    A diferencia de la mayor parte de los países de América Latina la colonización fue lenta. No existían minas proveedoras de los codiciados metales preciosos.
    La mayor parte de sus primeros habitantes eran de origen modesto y no se constituyeron en una elite dominante que explotara a las grandes mayorías indígenas como ocurrió en la minería con los pueblos andinos y con México y Centroamérica.
    En los siglos XVI y XVII la región sólo siguió siendo atractiva para gente levantisca y rebelde, desertores de los ejércitos español y portugués, bandidos de toda laya y origen, a los que la pampa les daba otra oportunidad, o no, y esclavos que huían de las plantaciones.
    El artiguismo no es una retórica
    Mientras del otro lado del Paraná-Guazú, en Buenos Aires se instalaba la opulencia del Virreinato, la plana mayor de la Iglesia y los altos grados del Ejército Imperial, Montevideo seguía siendo poco más que una gran aldea bien situada sobre un puerto, no lejos de la frontera con el imperio portugués y en medio de una pradera que se fue poblando de ganado, cimarrón y abundante, que reforzó la personalidad poco disciplinada, libertaria y belicosa que caracterizó al gaucho oriental.
    Esta situación se prolongó durante siglos y los principales rasgos del artiguismo como movimiento de emancipación de corte democrático e igualitarista serían incomprensibles si no se tuviera en cuenta las características de la población que habitaba esta parte de América Latina.
    Mientras tanto en Brasil, especialmente en el litoral atlántico primero, y luego en la región minera, se instalaba una economía y una sociedad basada en la explotación del trabajo esclavo. En estrecha alianza con el imperio holandés y sobre todo inglés, los navegantes portugueses fueron responsables principales de ese crimen contra la humanidad que fue la trata de esclavos.
    A esas sociedades, las minorías blancas trasladaron sus patrones culturales europeos y desplegaron un largo ciclo de dominación social y étnica. Estos rasgos que impregnaban la sociedad, la cultura y el Estado se perpetuaron más allá de la independencia conseguida a principios del siglo XIX. Fue un gran país, casi sin capas medias, casi sin partidos políticos estables y sin partidos nacionales, casi sin política hasta la llegada del PT:
    ¿Se puede decir, a principios del siglo XXI que la actitud de gran parte de las clases dominantes brasileñas, especialmente la poderosa burguesía latifundista, revela la subsistencia de una mentalidad autoritaria y esclavista? Creemos que sí.
    La matanza de campesinos por parte de grupos de sicarios formados por los grandes propietarios ha recorrido el Brasil durante toda su historia. Y no ha cesado aún durante los gobiernos recientes como lo demuestran las matanzas de Carajás y los ataques permanentes contra el MST, que ha organizado pacíficamente a cientos de miles de campesinos brasileños mejorando su calidad de vida, su salud, su educación y el desarrollo de una auténtica ciudadanía.
    Nace la lucha política
    Cuando en los últimos treinta años del siglo XIX en Uruguay se desarrollaba un rápido proceso de modernización, y nacían las primeras formas de ciudadanía y participación política de las masas, incorporando al país no sólo las mejores técnicas productivas sino las instituciones culturales y de derecho civil que las fuerzas progresistas ni siquiera estaban logrando imponer en Europa, en Brasil seguían prevaleciendo relaciones de sumisión heredadas del esclavismo.
    Si durante el período del primer batllismo, por lo menos hasta fines de la década del 20, el país pudo dar grandes pasos en su proceso civilizatorio, con el crecimiento de la educación, la apropiación por parte del Estado de algunas empresas públicas claves, y el desarrollo de una legislación laboral y civil de tono avanzado y hasta progresista, fue porque en las entrañas de la sociedad había madurado el viejo impulso democrático e igualitario y ya existía una clase obrera y una clase media que pesaba en el curso de decisiones del Estado.
    Desde entonces y a lo largo del siglo XX, con algunas interrupciones y enlentecimientos, Uruguay se siguió desarrollando bajo las pautas del liberalismo político, el laicismo, el proteccionismo estatal y ciertas dosis fluctuantes de igualitarismo.
    Como lo han demostrado numerosos investigadores marxistas brasileños, la situación de semiesclavitud padecida por los campesinos, ese atraso secular, no resultó incompatible con el progreso espectacular de la industria en algunas regiones. Más bien que el atraso de unos era funcional al vertiginoso crecimiento de otros. No es de ahora sino desde hace muchos siglos que Brasil es una de las sociedades con más desigualdad del planeta.
    Mientras en Uruguay las organizaciones obreras, las capas medias y la Universidad lograban conquistas con su lucha, con organizaciones independientes, pesando de un modo u otro en la relaciones de fuerza, en Brasil eran duramente reprimidas o, más tarde, bajo el "Estado Novo" fundado por Getulio Vargas, los sindicatos fueron transformados en apéndices del Estado, una pirámide nombrada de arriba abajo por el gobierno y a cuya cabeza se encontraba el Ministro de Trabajo. Y la elite política quedó reducida a una pequeña elite.
    Mientras en Uruguay existía un sindicalismo independiente y combativo que se desarrolló, culminando en 1964 con la CNT, con entera independencia del Estado, en Brasil fue necesario esperar a la acción de Lula y sus compañeros del PT hacia 1980 para que naciera la primera central obrera independiente del Estado, la CUT.
    A partir de Pacheco y de la dictadura, al pueblo uruguayo se le intenta arrebatar las conquistas de los siglos anteriores. Libertades, calidad de vida, alimento en abundancia, cultura propia, sentido de la dignidad nacional.
    Quieren arrebatar las conquistas, y en gran parte ya lo han hecho.
    La dictadura y el neoliberalismo procuran quitar lo que ya era patrimonio del pueblo. Si no hubiera habido resistencia popular, si no hubiera habido FA y CNT, estaríamos como Brasil en el siglo XIX.
    Arrebatar una conquista ya obtenida como en Uruguay es bien distinto a no otorgar una conquista que para el pueblo es desconocida como en Brasil.
    El que llega a una favela del campo cruel y hambreador, aunque parezca paradoja ha mejorado su existencia.
    La familia obrera que vivió en el Paso Molino o en la Unión, que conoció el derecho a la salud y a la educación y supo esgrimir un sindicato como arma defensiva, arrojarlo con violencia silenciosa al barrio Borro o al 40 Semanas es un despojo criminal y un drama que tiene que ser reparado sin la menor demora.
    Así veo la diferencia entre los desafíos que tienen planteados Lula y Tabaré.





6.- 10.01.05. Salpicón veraniego

Escribe: Hugo Cores
En esta nota me ocuparé de tres temas bien diferentes.
En primer lugar, lo que siempre considero más importante: tratar de comprender la actitud de los que mandan en el país. Entender su lógica, intentar prever alguno de sus pasos.
En estos días verlos y oírlos causa estupor. Pensar en entenderse con la elite del poder es casi imposible.
Usted recuerda, amigo lector, al "Rey" que comandaba a los invasores en la película "Marcianos al ataque". La imposibilidad de Jack Nicholson de entenderse con aquél homúnculo malvado, es la misma que uno siente oyendo a Batlle o a Alfie hablando del excelente estado en que esta administración deja al país, del ciclo de prosperidad que ellos han iniciado, de los beneficios inauditos que tendrá Uruguay a partir del 2005, gracias a ellos. Por favor, Alfie, páseme la comunicación con el marciano que me entiendo mejor.

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    Manejando caprichosamente algunos indicadores, que se comparan con los datos del subsuelo estadístico del 2003, desparraman júbilo por la recuperación económica del país. Y lo hacen como si la población no fuera el país.
    Se permiten ignorar lo que cualquier persona percibe teniendo los pies en la tierra. La casi triplicación de la población carcelaria en los adultos, el crecimiento de los hombres de más de 50 años que "atentan contra la propiedad" por primera vez en su vida, el crecimiento exponencial del número de menores detenidos por delitos violentos, la duplicación de la pobreza. Y el estado de inseguridad general que en que vive la inmensa mayoría de los uruguayos. Esa es la herencia de los Bensión, los Alfie, los Lacalle, los Sanguinetti y los Batlle y todos sus respaldos partidarios.
    La desigual distribución de la seguridad
    En un texto recuperado recientemente, Michael Foucault sostiene:
    "Se puede decir, finalmente, que el lema del liberalismo es: 'vivir peligrosamente'. 'Vivir peligrosamente', es decir, que los individuos estén perpetuamente en situación de peligro o, más bien, ellos son condicionados para que experimenten su situación, su vida, su presente, su futuro como siendo portadores de peligro.
    En fin, por todos lados encontrarán esta estimulación del miedo al peligro que es, de alguna manera, la condición, el correlato psicológico y cultural interno del liberalismo."
    Por supuesto que, esto lo agrego yo, las clases altas se ocupan muy bien de atenuar al máximo el peligro propio, aumentando el ajeno, lo que se expresa entre otras cosas en los cambios hacia el apartheid que experimenta la ciudad y la aparición de las zonas de seguridad reforzada.
    La conducta "antidemocrática" de Tabaré
    Si no nombra directores blancos y colorados en los Entes, dicen a coro Sanguinetti y Lacalle, Tabaré estará violando la Constitución. Es falso. La Carta pide la venia del Senado concedida por dos tercios. Si no los tuviera (hipótesis más que dudosa un tan generalizado ascetismo) después de un lapso alcanza con la mayoría simple, de la que ya dispone la NM.
    Por lo demás al menos en el último medio siglo, nunca existió un Presidente electo directamente por la ciudadanía, con una mayoría tan contundente como Vázquez.
    Veamos: en 1950 fue electo presidente el señor Martínez Trueba, con el 19.5% del total de votantes. Apenas asumió se empeñó en reformar la Constitución y lograr la instalación de un régimen colegiado.
    En 1954, Batlle Berres fue elegido presidente del Consejo de Gobierno con el 28.9% del total. Toda una victoria.
    En 1958, los herreristas, aliados a Nardone, alcanzaron el mismo cargo con el 24% del total de los votantes.
    En 1962, la UBD alcanzó la presidencia del Colegiado con el 27% de los votos.
    En 1966, el general Gestido, obtuvo la Presidencia (unipersonal ahora) de la República con el 21.3%. El mismo año que asumió, y pese al escaso apoyo directo que obtuvo, implantó dos veces las Medidas Prontas de Seguridad y cientos de sindicalistas fueron presos por sus decretos.
    Con ese 21% rabón, Pacheco gobernó cuatro años más a sangre y fuego, encarcelando gente y clausurando radios y diarios. Antes de finalizar su período puso en manos de la Junta de Comandantes en Jefe la llamada "lucha contra la subversión". Lo había votado uno de cada cinco electores.
    Con un porcentaje apenas algo mayor, 22.5%, del total de electores, Bordaberry implantó la "justicia militar", cambió la Constitución creándole a los militares el Cosena y luego cerró el Parlamento, nombrando un Consejo de Estado trucho.
    Fíjese usted: Tabaré ganó por más del 50%, todavía no empezó a gobernar y ¡ya lo acusan que querer ejercer un gobierno autoritario!
    Lecturas eran las de antes
    Debo responderle a dos lectores que me preguntaron, casi simultáneamente, lo mismo: ¿qué leían los sindicalistas, los jóvenes, los revolucionarios en los años 60?
    Por consideración a esos lectores, uno de ellos me escribe desde Caracas, y porque creo que tiene cierto interés para los frenteamplistas que tienen hijos jóvenes y adolescentes, pergeño estos recuerdos, así como van saliendo.
    Yo había escrito en LA REPUBLICA que una parte de la prodigiosa capacidad de conductor sindical de León Duarte provenía de su cultura sobre el movimiento obrero, su conocimiento de las luchas de la Comuna de París, primer gobierno obrero de la historia, su lectura de Emilio Zola, su admiración por la CNT, Durrutti y el movimiento anarquista español durante la guerra civil. Su lectura crítica de Lenin, el del "Estado y la revolución". Su lectura, también crítica, de Bakunin.
    Pero, los caminos por los cuales un hombre forma sus convicciones éticas y políticas es siempre difícil de desentrañar. Conocí gente que se hizo de izquierda leyendo a Antonio Machado. Y en los 60 a todos nos marcaron los textos del Ché.
    Por entonces, Gerardo Gatti me prestó las obras completas de Vallejo. Se sabía poemas enteros de memoria. "Pedro Rojas" y "Si España cae, digo, es un decir, ..." Fue un gran lector del novelista chileno Manuel Rojas, el de los "Oscuros días radiantes", de Circe Maia y de Idea Vilariño. Todos leímos con devoción a Isaac Deutscher
    ¿Qué pasa hoy con aquellas obras?
    Una parte de la buena literatura de izquierda, que en los 60 se conseguía fácilmente en ediciones mexicanas, cubanas o argentinas, ha sido sistemáticamente saboteada por las grandes editoriales: casi no se publican obras de la literatura de la resistencia antinazi en Alemania (Anna Seghers, Walter Benjamín, las obras políticas del propio Brecht).
    No se consiguen las obras de los grandes escritores antifascitas italianos como Natalia Guinzburg (Querido Miguel, Las pequeñas virtudes), Carlo Levi, (El Cristo se detuvo en Éboli), Ignacio Silone (Vino y Pan). Y después del derrumbe hasta cuesta conseguir obras de Marx y de Lenin. Ni hablar del gran Trotsky, doblemente perseguido por el fascismo y el stalinismo.
    Tampoco se encuentran libros de crítica literaria marxista de un pensador como George Luckacs, que vio como nadie la importancia de leer a Balzac, a Dostoievsky y a Tolstoi en términos de realismo crítico y como constatación del arraigo infinito de las ideologías.
    Con Dostoievski, que mi madre, trabajando desde los 13 años en una fábrica, había leído y releído, me temblaban las manos leyendo Los Hermanos Karamazov y, por primera vez, me topé con una descripción a fondo del "perro negro de la miseria humana" lo que me ayudó a entender también, las raíces más profundas de la gran revolución de octubre. Y también, las dificultades con que se tropezaron los revolucionarios para transformar la mentalidad de aquel pueblo religioso, crédulo y violento.
    El lector sabrá perdonar (o prudentemente saltear) este torrente bibliográfico: hay mucho publicado, hay mucho para aprender de otros que, como nosotros, han luchado. Y no hay que avergonzarse cuando uno tiembla de indignación pensando cuánta sangre de los justos ya ha sido derramada, o, casi como cuestión personal, en qué condiciones murió Antonio Machado, aquel poeta excepcional, que le quería "cantar no al Jesús del madero sino al que anduvo en la mar".
    Tomado de La República





7.- 03.01.05. Economía, mejores leyes, pueblo movilizado. Tres maneras tres de encarar lo porvenir.

La victoria del 31 de octubre tiene tan alto grado de significación, que abre para el país un conjunto de nuevas opciones. De las muchas variables existentes, resumo, a riesgo de caricaturizar en exceso, tres de las que creo principales.
La primera se llama "Molde"
Una primera es centrar las preocupaciones y los debates en las cuestiones económicas que un gobierno frenteamplista tendrá que enfrentar.
Según este encare, la economía, que todo lo manda, nos lanza al ruedo estableciendo limitaciones infranqueables.

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    Hay que transitar los márgenes posibles. ¿Cuáles son? Los pretiles estrechos que nos dejan los otros: los organismos internacionales, los especuladores financieros, los hipotéticos inversores, las consultoras de riesgo, los manipuladores de imágenes y noticias. Un margen en el cual actuar conforme a lo que pide el llamado "sentido común".
    Ese paquete de ideas, sentimientos y temores, de fabricación ajena y en serie, que presentado como una papilla de conocimiento a la que se accede sin esfuerzo, no contraría ni los puntos de partida conceptuales ni los puntos de llegada funcionales para la sobrevivencia del poder establecido. Y que este poder hace emanar en forma ininterrumpida por todas sus "bocas": cultas, incultas, académicas, y hasta de "izquierda".
    Como hay compromisos externos, no hay que aumentar el gasto público más allá de lo que nos permitan.
    Como hay que competir, no se podrán aumentar los salarios, que elevarían el "costo país" y harían poco competitivas nuestras exportaciones.
    Una lista más exhaustiva y más precisa ya se ha redactado y ya se ha aplicado en varios países de nuestra América Latina.
    En lo político, esta versión uruguaya de la "armonía universal" consiste en minimizar nuestras diferencias con los gobiernos anteriores, fraternizar con sus prohombres, emitir señales de que todo va bien. Todo lo que es, ha sido así siempre y, puesto que ha sido así, así seguirá siendo.
    Estas muestras de buen comportamiento, economicista y conformista, podrían ser presentadas como una actitud de madurez, como si, por fin, la izquierda hubiera aceptado "el-mundo-tal-cual-es". Este discurso tiene trabajando a su favor unas cuantas troupes, que soplan, a cachete inflado, estridentes clarinetes desde los más distintos medios. Es la opción de cambio que no inmuta.
    La opción "Molde" no aguanta el tinguiñazo de una pregunta digna de un párvulo " y entonces... ¿para qué todo?" Los años de lucha, la bandera de Otorgués flameando en los barrios, los presos y las familias deshechas.
    La imposibilidad de responder a la pregunta ¿para qué todo? es tan demoledora, tan definitiva, que liquida cualquier tránsito fluido por los lineamientos de este encare. Que, más que encare, ante la masa frenteamplista, sería un descare. Y que además fracasaría, porque presentándose como viable y apacible, sembraría la confusión, el descrédito y la pérdida de sentido.
    La segunda opción: un gobierno con buen elenco y pueblo quieto
    Mejores leyes, honestidad administrativa, fin del despilfarro, atención a las situaciones de desesperación social, política exterior con sentido de la dignidad nacional. Tarea principal: negociaciones políticas destinadas a ampliar los respaldos parlamentarios del nuevo elenco y a no desentonar demasiado con las indicaciones externas. Neutralizar la artillería mediática de las derechas, presentándose como muy distintos a Hugo Chávez, Néstor Kirchner y Fidel Castro.
    La sede principal del quehacer político se limitaría al ejercicio del gobierno en las instituciones tradicionales de la democracia representativa al uso "uruguayensis": Poder Ejecutivo, Parlamento, administración de los Entes Autónomos.
    ¿Supone cambios esta opción?
    Claro que sí. Cambios sumamente positivos, una suave brisa de aire puro. Nada desdeñable, por cierto.
    ¿Alcanza ese encare, llamémoslo módico? Creo que para eso es un poco tarde.
    No descarto la necesidad de ampliar las bases políticas del gobierno. Pero creo que, si esa ampliación se hace exclusivamente como acuerdo entre las autoridades de los partidos y el nuevo gobierno, conduce a quedar presos de un juego conocido.
    Por lo demás, la derecha uruguaya, sin hábitos de ser llano, no aceptaría siquiera unas gotas de medidas populares y de justicia social. Mantendría su actitud agresiva. Hasta podría excitarse y volverse más agresiva cuanto más señales de sensatez y moderación se dieran desde el gobierno.
    Demás está decir que la opción "buen elenco-pueblo quieto" dejaría intactas, o casi intactas, las bases ideológicas de la pasividad ciudadana, de la cultura consumista y conformista. Una ciudadanía apenas para ejercer en algunos aniversarios. Nuevas caras (y nuevos estamentos y nuevos grupos familiares) para el viejo conformismo uruguayo.
    El único encare responsable: pueblo movilizado
    La tercera manera de encarar reposa sobre la idea, contenida en todas las primeras páginas del programa del Congreso Héctor Rodríguez (texto ya famoso, que ya cumplió su añito, aprende a caminar y aún no ha sido publicado), de la profundización de la democracia. Del acrecentamiento del protagonismo obrero y popular. Del estímulo a otra prensa y a otro clima de debates culturales y políticos.
    De la movilización de las cabezas, de la acción crítica y creativa de la Universidad (la pública, la del país) en una resuelta toma de partido por los intereses populares para cambiar la realidad uruguaya. De la acción sin temores por parte de los críticos, de los creadores de inquietudes, de los contestatarios. De los enemigos jurados de toda forma de alcahuetería.
    De la ampliación, en Montevideo y en el interior, de las instancias de organización popular.
    De encarar el plan de emergencia no como una acción de arriba abajo, sino como una instancia de reparación --de devolución de lo indebidamente apropiado-- basada en el protagonismo de la gente organizada. No como una acción oficial intermediada por infinitas instancias estatales, o municipales (algunas, incluso, en manos de políticos blancos o colorados), sin presencia y sin decisión ni contralor de pueblo.
    Encarar la realización del conjunto del Programa con el apoyo social de un cooperativismo fuerte, capaz de grandes acciones de masas, conocedor de la problemática del país y especialmente de la vivienda.
    Con un sindicalismo clasista, con fuero sindical y negociación colectiva, consciente que este será su gobierno, tanto para defenderlo como para alertarlo y, si es del caso, para criticar a los malos funcionarios.
    Un gobierno de Tabaré y su buen elenco, con el apoyo de un pueblo organizado y consciente, como el que se hizo mayoría contra viento y marea el 7 de diciembre y el 31 de octubre, es la tercera propuesta de encare, la única responsable, viable, sensata.
    Es la única que está a tono con la necesidad de desarrollar los cambios en paz, con el apoyo entusiasta y arrollador de las grandes mayorías nacionales.
    Tomado de La República





8.-02.01.05. ''TIENEN QUE TERMINAR DE DESCLASIFICARSE LOS DOCUMENTOS OFICIALES''

Cores mostró su satisfacción por la iniciativa del CODICEN de enseñar la historia reciente

El profesor Hugo Cores, presente en los estudios de 1410 AM LIBRE y entrevistado por PRIMERA VOZ expresó su ''satisfacción'' porque el CODICEN haya asumido la ''enseñanza universal de la historia reciente de nuestro país'' y reclamó que toda la enseñanza ''clasificada'' y ''secreta'' se ponga al servicio de los investigadores del Uruguay.
Hugo Cores no necesita presentación, la voluntad de hablar con él tiene que ver con la historia, con el sentido de la historia, con el sentido de la enseñanza de la historia en el futuro.

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    Primera Voz- ¿Cómo has visto el comienzo del año? Después vamos al pasado reciente que llegará a las aulas con mayor destaque. Porque el viernes pasado el CODICEN presentó su programa de preparación de los docentes, de la actualización de los programas de historia, la polémica se instaló en distintos ámbitos de la sociedad en lo político, donde integrantes de los partidos Nacional y Colorado señalaron que ''se puede convertir en una visión frentista de la historia reciente''. La ''nueva'' historia comenzará a impartirse en las escuelas y liceos desde marzo del 2006. Se están preparando los cursos de actualización para maestros que abarcarán a unos 2.700 docentes de sexto año, a lo largo del 2006 se reformularán los programas de primaria, los principios que regirán los nuevos programas serán laicidad, rigor científico y objetividad. El 26 de diciembre, Hugo Cores, profesor, actor político, escribía en la contratapa de La República, ''la enseñanza de la historia de nuestro pasado inmediato, conocer el pasado libera, provee de herramientas racionales para enfrentar lo por venir''. Justamente una de las razones por las cuales está acá es para hablar de estos temas. ¿Estamos preparados?
    Hugo Cores- Me provocó una gran satisfacción ver la decisión enérgica del CODICEN en avanzar en asumir la enseñanza universal de la historia reciente de nuestro país. Digo universal en el sentido de todas las ramas de la educación pública, es una necesidad. En ese artículo yo decía que no podemos dejar solos al CODICEN o a la Administración Nacional de Educación Pública en esa tarea, hay otras ramas del aparato del Estado, otros poderes que tienen que hacer su contribución, el Poder Legislativo, la Suprema Corte de Justicia, la Biblioteca Nacional, las Juntas Departamentales, los ministerios que han tenido relación con información clasificada, secreta. Todos esos materiales deberían ponerse al servicio de los investigadores y de los docentes. Me pareció muy apoyable la decisión del CODICEN y los fundamentos que se han dado sobre eso, incluso como se han levantado algunas de las objeciones. He oído que desde filas blancas y coloradas, se dice 'esto no será la oportunidad de una distorsión de la historia del país'. La garantía para que eso no ocurra es que estén disponibles para todos los docentes, los investigadores, los que van a preparar los manuales, porque hay una producción bibliográfica que en los últimos años se ha intensificado, se ha mejorado extraordinariamente en calidad y constituye un acervo de reflexión, de crónica, de testimonio valioso, importante. Cosa que no había ocurrido en los quince años posteriores a la apertura democrática. Ahora bien con esos cuarenta o cincuenta libros, creo que hablan de sesenta y siete volúmenes en el CODICEN habrá que elaborar textos manuales, que sinteticen y que sean accesibles para los estudiantes. Los investigadores, los que realicen esa propuesta que luego irán a concurso y el CODICEN decidirá cuales son las que se editan y se ponen en manos de los jóvenes, tendrían que tener documentos que hoy no están disponibles. Yo tengo una experiencia como legislador, después como militante político vinculado a un partido que tenía legisladores, dos informes capitales del año 85, realizado por ambas cámaras, uno por el asesinato de Michelini y Gutiérrez Ruiz y otro por la desaparición forzada de personas en la dictadura, que fueron llevados a cabo por comisiones parlamentarias, que son informes serios, documentados, que a lo mejor en algún punto resultan insuficientes porque son del 85, pero son piezas de un enorme valor, primero por quienes la hicieron, son diputados nacionales, son representantes del pueblo, en segundo lugar porque hicieron un trabajo en un momento que había una gran expectativa porque se lograra la verdad y se hiciera justicia. Fíjese que el informe sobre el asesinato de Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz estuvo un poco capitaneado por Yamandú Fau, que por supuesto tenía otro entusiasmo por la verdad que el que tenía después, perdió en verdad el entusiasmo y se entusiasmó por la oscuridad o la opacidad, pero en aquel momento Yamandú Fau concurrió a Buenos Aires al frente de una comisión parlamentaria. Al regresó dijo que venía muy satisfecho porque había recabado cinco mil documentos, traía fotocopias de cinco mil actuaciones judiciales, periodísticas, testimonios de gente que había estado allí vinculada a la represión en Argentina, ese informe es la síntesis de un esfuerzo parlamentario y quedó prácticamente en manos de la conducción administrativa de la cámara. Eso que es el trabajo de los representantes del pueblo es por naturaleza un documento público, como es un documento público el diario de sesiones de la Cámara de Diputados.
    Sonia Breccia- ¿Quién hacía la conducción administrativa de la Cámara?
    HC- El secretario general de la Cámara de Diputados. Él disponía de quién podía ver en su despacho. El legislador, el representante del pueblo estaba sometido a la autoridad del secretario general de la Cámara de Diputados.
    SB- ¿De dónde viene esa disposición?
    HC- Era una disposición de facto, de hecho. Porque estos señores de la administración del Palacio Legislativo, que venían del período anterior, que eran colorados, tenían el respaldo de Sanguinetti, venían de la predictadura, del coloradismo conservador, del coloradismo reticente en ventilar las verdades.
    ''Cuando se habla de objetividad hay que decir en verdad apego a los documentos originales que marcan las características de los hechos''
    SB- Pachequista y Bordaberrysta.
    HC- Si y quincista y Sanguinettista. Tenía un vínculo con Sanguinetti y lo tiene. Mantuvo apretado, en carpeta, no disponible esa documentación que muy poca gente obtuvo, finalmente el senador Mujica obtuvo una copia y se la pasó a un periodista muy calificado, Samuel Blixen, pero no es un documento que esté en donde debería estar, en la Biblioteca Nacional, en las bibliotecas de la Junta Departamental del interior, sobre todo en las bibliotecas de formación docente, en el IPA, en donde se forman los maestros, porque es una materia prima documental que es la fuente de objetividad. Sobre este asunto podrá haber otra visión, pero el Parlamento nacional integrado por todos los partidos políticos investigó y dijo esto. Cuando se habla de objetividad hay que decir en verdad apego a los documentos originales que marcan las características de los hechos y que no se pueden ocultar, porque leídos en perspectiva arrojan mucha luz sobre lo que ocurrió. Incluso el informe de la Comisión para la Paz, que tiene sus pro y sus debilidades empalidece frente a la fuerza de estos dos testimonios, porque tienen más riqueza, son más largos y como no eran anónimos, allí aparece gente hablando, allí esos documentos están prácticamente ocultos.
    ''Un docente tiene que además de leer los manuales y los textos de síntesis, tiene que tener la posibilidad de acceder a la fuente''
    SB- Digamos las cosas, si lo tiene Mujica, si lo tiene Blixen, si hay una voluntad de conocimientos, esos documentos pueden incorporarse a los lugares correspondientes y al conocimiento público, estamos desarchivando la Cancillería, me parece que es obvio.
    HC- Creo que ese tendría que ser el camino. El Parlamento, que tenía una Comisión de Ediciones, tiene que editar. Otro elemento, la Biblioteca Nacional que conoció la angustia que todo emprendimiento cultural tiene aquí, que es la falta de recursos, para tener personal calificado, para la compra de libros, comparado con lo que se compraba en los sesenta, que se ve que hay una abundancia de textos marxistas, de izquierda, de testimonios latinoamericanos, a partir de la dictadura se dejó de comprar todo lo que había en materia de producción sociológica, en materia de antropología y después cuando viene la democracia en el 85 las restricciones económicas obligan a que la compra de libros, sobre temas fundamentales de teoría política, histórica, de sociología, de antropología desaparezca o estén muy raleados, de cincuenta libros que salen de repente aparece alguno. La Biblioteca Nacional debería estar provista de estos documentos originales en su edición correspondiente y lo mismo las bibliotecas de los institutos de formación docente. Un docente tiene que además de leer los manuales y los textos de síntesis, tiene que tener la posibilidad de acceder a la fuente. Todos aprendimos que la historia trabaja con datos, fechas, testimonios, fragmentos de discursos y esos son más elocuentes que cualquier discurso que pueda decir un profesor, por más o menos entusiasmo que ponga para elogiar o criticar a un protagonista. El otro elemento que Barrán dice bien, que está la historia del golpe de Estado, está la historia de los acontecimientos políticos, sobre eso hay una buena cantidad de material. Hay otra zona a la que alude Barrán, que me parece absolutamente fundamental que hace a los aspectos materiales o de vida cotidiana o de cómo transcurre la existencia de la vida trabajadora, eso que es más difícil de lograr manejar desde el punto de vista de la educación, de la transmisión colectiva, debería formar parte porque sino hay un montón de cosas que no se entiende. Si uno no entiende que a finales de los años 60 en Uruguay hubo un cambio muy importante en la estructura de dominación y en un país en los que conducían la actividad política y tenían relevancia eran por ejemplo políticos como Amílcar Vasconcellos, Alba Roballo, Zelmar Michelini, que formaban parte del partido de gobierno, pero que eran hombres con implantación popular, eran hombres que tenían votos en el Cerro, vínculos con los gremios, estaban actualizados de los problemas de la gente. Amílcar Vasconcellos, Flores Mora, Zelmar Michelini, Alba Roballo, fueron desplazados por Peirano, Frick Davies. Durante Pacheco hubo un cambio de las clases en el poder, para decirlo un poco rudimentariamente en términos marxistas, en términos de dos o tres meses se produjo un cambio de tipo regresivo. Es muy distinto un gobierno integrado por ministros que tienen respaldo popular, una larga trayectoria política, un prestigio popular que cuida que un ministerio dirigido por Peirano que era la figura que cortaba fuerte en materia económica. En realidad lo que ocurrió que todo el sector vinculado a la industria, a la legislación laboral, al nivel y la calidad de vida del pueblo trabajador fue desplazado del gobierno, hubo una especie de pregolpe de Estado económico social y se hicieron cargo de las palancas del poder Pacheco, Peirano, Frick Davies y el conjunto que representaba a la economía, que en largo plazo fue la que estuvo presente hasta ahora. Privilegiar el Uruguay plaza financiera, privilegiar al capital en perjuicio del trabajo, hay una obra colectiva del CLAEH que yo creo que también tendría que difundirse, sobre todo en esos aspectos dirigida por Juan Pablo Terra, en la que se da cuenta de la evolución del salario real y se da cuenta de todos los parámetros sociales, está muy teñida de una mirada social y cómo a partir del 68 hay una disminución violenta del salario real de la mano de obra empleada y hay una traslación del sector salario al sector capital que pasa el salario a recibir dos tercios del conjunto de bienes producidos a recibir un tercio y el capital que recibía inicialmente un tercio pasa a recibir dos tercios. Se privilegia la acumulación de capital por encima del fenómeno de redistribución que son los salarios altos.
    SB- A propósito de este pasado reciente y la decisión del CODICEN que presentó su programa de preparación para los docentes para la actualización de los programas de historia y a propósito de las preguntas que se formulan, mi preocupación es a quién se asigna la responsabilidad.
    HC- La responsabilidad será después de los inspectores y de los propios docentes y creo que se van a solucionar muy bien los programas. Hay un campo de aportación de elementos que no se ha realizado, cuando digo todo me refiero a las instituciones, me refiero a los organismos del Estado, a instituciones privadas. Por ejemplo la edición, tiene que favorecer la publicación de elementos de historia, de testimonios, de recopilaciones que son imprescindibles para analizar con objetividad lo que pasó, sea muchas veces reediciones por ejemplo, yo aludo allí a un trabajo que me pareció muy bueno, pero que había que extenderlo, de Carlos Martínez Moreno, donde él examina las características conceptuales de la ''condena'' al general Seregni, que es un mamarracho penal, es una aberración jurídica, pero que lo tuvo diez años preso a Seregni. Ese material tiene que ser conocido, primero por quien es Seregni, segundo porque proviene del Supremo Tribunal Militar que tuvo en sus manos la vida y la libertad de miles de hombres y mujeres luchadores de este país. La existencia de ese Supremo Tribunal Militar tiene que estar documentado a través de lo que el mismo Tribunal Militar ha dicho, ha resuelto, lo que los fiscales militares decían, que significó la Justicia penal militar, ese mecanismo atroz de destrucción de personas donde a un individuo lo detenía el Ejército, lo interrogaba el Ejército, el presumario lo hacía un oficial del Ejército, la acusación la hacía un fiscal del Ejército, la defensa la hacía un abogado del Ejército en la inmensa mayoría de los casos, el Tribunal que lo sancionaba era integrado por militares, el tribunal al que podía apelar era un tribunal integrado por militares y terminaba resolviendo el Tribunal Militar integrado enteramente por militares y presidido por aquel cerebro vengativo y paleolítico que era Silva Ledesma. Recuerdo un caso que se difundió en el año 85 de un individuo perteneciente al MLN, un tupamaro que había sido acusado de homicidio, cuando revisa el Tribunal de Apelaciones el expediente se encuentra primero con que no había constancia, se lo acusaba de homicidio y rapiña calificada por asaltar un banco, no aparece en el expediente que lo acusan por ese delito, asalto a banco y asesinato de un policía, no aparece el nombre de un banco, no aparece el arma, no aparece ningún testimonio de otras personas, no aparece el cadáver, ni se da el nombre del muerto y con ese expediente que obviamente es fruto de la confesión del individuo atormentado, torturado hasta la brutalidad, que termina para salir de ese infierno asignándose un robo y un homicidio para que lo dejen en paz porque ya no soporta más la tortura. Ese expediente como tantos otros. Tengo un gran compañero fallecido, Raúl Cariboni Da Silva, que le hicieron lo que se llamó la ultrapetita, el fiscal pide ocho o nueve diez años y el Supremo Tribunal le da trece años y medio, no tenía ningún delito de sangre, su único delito estaba vinculado a dar cursos de historia en el PVP, era un individuo de la dirección muy calificado, pero le dieron trece años y medio de prisión. La prisión prolongada como una forma especial de violación a los derechos humanos tenía supuestamente un organismo que se hacía responsable de eso, no digo todos pero habría que hacer una selección para mostrar los mecanismos de destrucción, de injusticia que reinaron para miles de personas durante todo ese período.
    ''Al grupo integrado por Demasi, Rico y Markarian, no podían haber elegido tres, entre investigadores y docentes más calificados''
    SB- Montevideo 31 de diciembre, el diario El País, fotografía del profesor José Pedro Barrán, él dijo esto: ''En la mañana de ayer el CODICEN realizó una sesión abierta en la cual impuso en sus cargos a los nueve docentes que dirigirán los cursos de actualización de historia contemporánea. A los docentes se les encomendó lo que se daba por descontado dada la jerarquía intelectual que tiene el hecho que son todos profesores de la Enseñanza Pública que respetan la laicidad y que estamos acá para formar la conciencia autónoma del estudiante, no para exponer nuestras ideologías'', afirmó Barrán. Destacando que las personas seleccionadas son personas universitarias de grado dos hasta cinco, muchos de ellos tienen doctorado e impartieron cursos en las universidades de Chile, Francia y Estados Unidos. El hecho de que se den cursos de historia contemporánea en secundaria no es novedad ya que está incluida en los programas de hace diez o quince años y agregó ''en todo caso se va a innovar en primaria, que hasta el momento el programa abarcaba hasta 1967 y ahora llegará al 2000. en secundaria a veces se llegaba a esa parte del programa y en otras oportunidades no por falta de tiempo. Lo de falta de tiempo es real, también es pensable que la falta de tiempo y lo digo con respeto hacia los docentes, estuviera vinculada a un estado de las cosas a las cuales ahora se les pone el cambio imprescindible y necesario.
    HC- Comparto esa preocupación e inflexión. El docente dispone de la libertad de cátedra y dispone de la posibilidad de planificar su curso, más o menos largo, pero incluir siempre una referencia a los problema más recientes, más urticantes, que más marcas han dejado como problema a la sociedad uruguaya y aunque se tenga que saltear algún capítulo anterior, incluir en su proyecto de trabajo unas cinco clases dedicadas a esto. El abordaje de estos temas tal como viene perfilado por el CODICEN, que asigna el segundo período, el más explosivo, el más urticante que tiene connotaciones polémicas, al grupo integrado por Demasi, Rico y Markarian, no podían haber elegido tres, entre investigadores y docentes más calificados, en primer lugar son personas con obra publicada conocida. Que piensan ellos ya sabemos, incluso la gente que piensa que está equivocada ha tenido la oportunidad de discutir con ellos con otros libros o con artículos periodísticos, son intelectuales que han enseñado pero que además han publicado y en cualquier librería se accede a su pensamiento, por lo cual este puede tener las contrapartidas. Si existiera en algún lugar otra visión de la huelga general que la que da Álvaro Rico en su magnífico trabajo, un señor historiador o un militante en blanco podría escribir otra obra y de hecho generaría la necesidad de hacer referencia que existe otro punto de vista y el docente resumir este otro punto de vista proveniente de un nacionalista o de un colorado. Quiero hacer notar un elemento sobre este tramo en el debate, creo que se está inflando un poco este riesgo, oía el otro día un edil de Paysandú, que decía 'el gran riesgo que tenemos aquí es que no se transmita la personalidad de Wilson, su prédica libertaria, su contribución a la lucha con otra la dictadura y su devoción en defensa de la democracia y la libertad'. Si ese riesgo se corre, esta edila de apellido Vázquez del departamento de Paysandú, tendría que empezar a revisar que es lo que los compañeros de Wilson Ferreira, los integrantes de su partido, las editoriales vinculadas a su partido, los periódicos vinculados a su partido han publicado de la obra de Wilson, porque creo que la obra de Wilson la han neutralizado, la han descafeinado, le han hecho un proceso por el cual el Wilson más antidictatorial, más antimilitarista, el discurso de Concordia, todos los discursos de Wilson del año 83 y 84, que van en un in crescendo de ataque a la salida que se perfilaba y que con todo aquel discurso de una elocuencia extraordinaria, el Wilson más brillante, más enérgico y más combativo, cuando empieza a hablar de que los militares comenzaron a decirles pichis a los presos, es un hecho. Después pichis a los familiares de los presos, y se fue extendiendo y después pichis eran todos los civiles. Wilson concluía, que cuando un ejército califica de pichis a los ciudadanos de la nación a la que debe proteger se ha convertido en un elemento externo, se ha convertido en un elemento parasitario de esa sociedad. Yo no lo vi publicado en ninguna de las obras. Los discursos de Concordia y los discursos del año 83 y 84 de Wilson, que muestran una fase incandescente del pensamiento liberal democrático son los que él mismo después cambió y todo el mundo tiene derecho a cambiar, pero eso estuvo y forma parte de la historia de la lucha contra la dictadura, eso también debería figurar y los primeros que tendrían que ocuparse son los propios blancos, si quieren jerarquizar el papel de Wilson en su lucha contra la dictadura, así como se publican las obras de Arismendi o de Trías o de Carlos Quijano, que ellos mismos se ocupen de publicar, sin recortes y sin censuras el pensamiento de Wilson.
    ''Me gustaría que alguien hoy en el Parlamento dijera yo a las instituciones o a los representantes de las instituciones los respeto cuando se ajusten a la institución''
    SB- En ese sentido dos cosas. Oralmente y por escrito Juan Raúl Ferreira ha señalado a propósito de manifestaciones hoy de actores políticos destacados del Partido Nacional, su rechazo al uso de la figura de Wilson Ferreira, su rechazo a la adaptación, al hubiera dicho, o hubiera hecho, esto significa tal cosa. Esto es bien interesante porque los documentos son los documentos. La segunda cosa, el vicepresidente del CODICEN, José Pedro Barrán reconoció que hay profesores que tienen miedo de enseñar la historia reciente. Cuando se presentó un material editado por el Ministerio de Educación y Cultura que propone tres ejes para la discusión: la educación que se requiere para buscar superar las inequidades y las injusticias, poner la educación de cara a la sociedad de la información y del país productivo y por último elaborar una nueva ley de educación. ¿En qué radica el temor de los docentes? No es sólo por falta de tiempo que no se llega al fin de un programa.
    HC- Los docentes reflejan un tramo de lo que ha sido el miedo nacional, el miedo de los políticos, de los dirigentes, ese lenguaje escurridizo que predomina en el propio parlamento. A mi me resulta una lectura gratificante, como una ducha fría en los días insoportables de calor, los debates de la asamblea general en el período de Pacheco, los discursos de Zelmar Michelini, de Wilson, de Rodney Arismendi, de Enrique Erro, de Juan Pablo Terra, hay un tramo tremendo, junio o julio del 72, que se plantea, digo esto porque los climas nacionales se crean en los grandes escenarios, el Parlamento es uno de los grandes escenarios, la prensa es otro. Se está discutiendo porque Zelmar Michelini trae la denuncia de que están llevando a los juzgados presos encapuchados. Inmediatamente concurre a la sala el ministro que dice que no es así, que es totalmente falso, Michelini dice 'creo en la palabra del ministro'. Unos días después vuelve Michelini y dice 'contrariamente a lo que dijo el ministro, las personas que me informaron que son de mi entera confianza dicen que en el juzgado de la calle tal están llegando presos y presas encapuchados, que vienen esposados y que son maltratados cuando los llevan al juzgado'. Se arma una discusión en el Parlamento y en un momento interviene Wilson y dice que si eso fuera así, si se confirmara que el Ejército nacional está llevando en camiones y maltratando y llevando encapuchados a presos políticos a los cuarteles, eso sería una infamia inaceptable por parte del Ejército uruguayo. Un diputado de Colonia, el señor Planchón, le grita 'usted está faltándole el respeto a una institución, está faltándole el respeto a la institución Ejército'. Wilson le contesta esto que yo llamo a que se reflexione a mis compañeros del Parlamento, 'a las instituciones yo las respeto cuando quiero, yo las respeto cuando quiero'. Que dice Wilson ahí, yo estoy acá, elegido por el pueblo, yo tengo una brazo ardiendo que es representar el sentido democrático de mi pueblo, el sentido republicano de mi pueblo y esa braza ardiendo me indica que yo por comodidad o por cálculo político, estratégico o cualquiera de los sofismas que se pueda aludir, no voy a respetar una situación porque con eso no se hace política, si se confirma que el Ejército está violando los derechos humanos, ese Ejército, el Ejército del 72 debe ser repudiado, su conducta debe ser repudiada, los que hacen eso deben ser repudiados. Entonces yo a las instituciones las respeto cuando quiero, me gustaría que alguien hoy en el Parlamento dijera yo a las instituciones o a los representantes de las instituciones los respeto cuando se ajusten a la institución, cuando cumplen con la ley, porque yo no importo aquí, qué importo aquí, yo soy representante del pueblo, de la nación, mientras dure, después que se termine volveré a tener derecho de decir mis subjetividades, mis sugerencias, mis gracias y mis chistes y me puedo burlar de lo que quiera, ahora soy un soldado de la representación.
    ''El Parlamento tiene que reclamar sus espacios''
    SB- Hay un debate histórico por lo menos para los que tenemos edad y memoria y estuvimos de un lado de las cosas. Los que estuvieron del otro lado de las cosas de repente se acuerdan o no. Cuando se debate la Ley de Seguridad del Estado se produce un debate en el cual Zelmar Michelini dice aquello de 'quien custodia a los custodios'. En ese momento, por eso también me parece importante mirar la prensa, mirar los diarios de la época, quien apoyaba a quien en que momento y qué se debatía cuando se debatía y como hubo debates históricos y creo que en esto también tenemos que sacarnos el miedo al mito y a la desmitificación. Yo me acuerdo, porque estaba en las barras en un debate histórico entre Michelini y Wilson Ferreira, a propósito de un camión que iba con soldados que es interceptado por un grupo del MLN, estará en las actas si es que se conservan, y Wilson, con ese estilo que tenía, hace una referencia, y me consta que esto puede despertar rispidez y rechazo, pero está en las actas y yo lo recuerdo, hace una alusión como que habían dejado pasar a los soldados sin que nada pasara, entonces Michelini lo mira y le dice, 'que hubiera elegido usted, senador, que los hubieran matado'. Como recuerdo también en esa discusión histórica, cuando Wilson dice, 'porque yo no tengo miedo a la hora que vuelvan mis hijos a casa, no estoy preocupado por eso' y Michelini le contesta 'es que no se trata de sus hijos senador, se trata de la gente de esta patria'. Ver los claroscuros, lo que dijo uno y el otro, reconocer desde los textos lo que fue aquel tiempo en el cual la tensión subía, subía y subía, va a ser sanador para todos.
    HC- Estoy convencido. En este país, pese a todo lo que ocurrió, cuando en el Parlamento se suscita una discusión intensa y franca, que se va a fondo, de inmediato la gente se prende a las radios. Tenemos una ciudadanía que podemos decir que hay ochocientos o un millón atentos a los discursos, atenta a las inflexiones de las leyes, eso es difícil que ocurra en otros países en donde todo el sistema político está descalificado. En líneas generales el Parlamento tiene que reclamar sus espacios, es un escenario en donde es importante que los debates se desplieguen, que se conozcan a fondo, no creo en el pragmatismo parlamentario, es una contradicción en si misma. El Parlamento no es una institución pragmática, debe hacer leyes, pero debe ser receptáculo de las grandes inquietudes nacionales y debe ser escenario, debe ser un ágora en donde se exprese ideología, en donde se expresen valores, en donde se expresen a través de los discursos la contraposición de las distintas visiones que en el país existen.
    ''Habría que lograr un acervo editorial de fuentes, tienen que terminar de desclasificarse los documentos oficiales''
    SB- A propósito de este tema que estamos hablando de la historia oficial, los temores, etcétera. Dos o tres preguntas hubo, 'en una democracia no puede haber historias oficiales, esta se conjuga en plural en lo que tiene que ver con la mirada sobre el pasado, la dictadura justamente es la historia oficial por excelencia dijo Gerardo Caetano al diario El País. ¿El debate historiográfico y las historias oficiales cuanto nos han permeado a tu juicio?
    HC- Desde hace muchos años no hay una historia oficial. La hubo en un largo período, la historia de H.D. (Hermano Damaceno) que durante mucho tiempo intoxicó a muchas generaciones que era una historia colorada Mitrista, Florista, católica o confesionalista. Como contrapartida era muy detallada, muy amena, muy actualizada, pero era una clara voluntad de la reproducción de las ideas del coloradismo conservador en la juventud y la niñez. No puede haber una interpretación oficial, más allá de los parámetros democráticos y republicanos que son el perfil ideológico aceptado por la nación e incorporado a sus cartas fundamentales, tiene que existir variedad de interpretación, lo decía antes, habría que lograr un acervo editorial de fuentes, tienen que terminar de desclasificarse los documentos oficiales. Yo no sé como está exactamente ahora, pero hace unos años José Pedro Barrán me dijo que el archivo de Batlle y Ordóñez estaba todavía en manos de la familia Batlle, en particular del doctor Jorge Batlle Ibáñez, quien determinaba qué investigador tenía acceso o no, por ejemplo a la correspondencia política o a los apuntes sobre el colegiado realizados por Batlle en la época del 10, de una enorme importancia ideológica, política, etcétera y que Batlle se reservaba el derecho a permitir el acceso de historiadores suecos o norteamericanos, y que sin embargo no tenían acceso los investigadores uruguayos. Hay una parte de esa documentación que tiene que estar a disposición, los informes de las Fuerzas Armadas, los informes de la Cancillería, los informes de todo lo que tuvo que ver con acontecimientos que se discutieron en el país, los informes de la situación económico social también tiene que estar. Alguien tiene que ocuparse de tener disponibles los informes de coyuntura realizados por la Facultad de Ciencias Económicas de los años 67, 68, 69, 70, que eran excelentes, con Samuel Lichtensztejn y Alberto Curiel, Vigorito, una pléyade de economistas de buen nivel. Ese es un aspecto en cuanto a los riesgos de la existencia de una historia oficial, hay un elemento que me parece una de las cosas más interesantes, más fecundas y más prometedoras y es la decisión del CODICEN y creo que del Canal 5 de proceder al esfuerzo educativo, apoyarlo, duplicarlo, generar una especie de artillería de apoyo en imágenes, en conceptos a partir de la difusión de los cursos de historia por televisión.
    ''La ley del fuero sindical es un factor de profundización de la democracia, que favorecerá la redistribución de la renta y la justicia social''
    SB- Sería además, todo lo indica, los sábados durante dos horas, de ocho a diez de la mañana, esto es un adelanto, pero va a ser así.
    HC- Ese es un trabajo titánico, trasladar la prosa, la historia como relato hecho con palabras a una cuestión amena hecha por televisión, que incluye la incorporación de imágenes que tienen que ser rigurosamente precisas y bien detalladas en cuanto a qué se está mostrando es un trabajo titánico. Hay mucho hecho sobre todo de historia universal, en Uruguay no sé que haya nada hecho o hay muy poco hecho. Mejor dicho, hay trabajos pero muy parciales. Brindar un apoyo televisivo a la enseñanza de la historia es un factor fermental, iluminador fenomenal. Un gobierno como el nuestro que tiene luces y sombras, yo admiro una cosa que dice Pablo Feldman, la política que nosotros apoyamos, él dice de Kirchner, yo digo la política que yo con más entusiasmo apoyo en este gobierno son las políticas que generan situaciones para hacer política. Dicho de otra manera, cuando aprueban una ley que garantiza el fuero sindical yo lo apoyo porque aparecen nuevos protagonistas, que son un desafío, porque si se afilian sesenta, setenta, ochenta mil nuevos trabajadores a los sindicatos los viejos trabajadores, los partidos políticos tendrán que ver como trabajan para transmitirle a esa gente una visión que no sea corporativa, que vaya más allá de sus propias narices, una visión nacional, popular, democrática de ese accionar sindical en el que ahora se van a embarcar con entusiasmo los jóvenes afiliados a los sindicatos. Pero no me cabe ninguna duda que la ley del fuero sindical es un factor de profundización de la democracia, que favorecerá la redistribución de la renta y la justicia social. La otra zona es la mejora en la comunicación, en la capacidad de transmitir al pueblo instrumentos para que piense su situación, todos sabemos que no hay situación de mayor desasosiego y mayor angustia para el individuo, para la familia, para un grupo humano cualquiera que las desdichas sobrevengan sin saber el origen. Al no saber el origen no sabemos como curarlas, como resolverlas, como salir de la situación de penurias, de desdicha, de angustias. La enseñanza de lo histórico, de colocar instrumentos que permitan una reflexión racional de cual es el origen por ejemplo de ese dolor que tenemos que la familia uruguaya está dispersa y llegan momentos que queremos compartir, sea un campeonato del mundo, sea el triunfo del Frente Amplio, sea las fechas tradicionales, Fin de Año, Navidad, Reyes, que queremos estar juntos y la familia está dispersa, ¿eso es casual o es fruto de determinadas decisiones que en algún momento se tomaron y no importó? Recuerdo que Batlle decía 'a mi no me importa que la gente se vaya, se pueden ir, acá tienen el derecho a irse', es la forma de hablar de un estadista, es la forma de hablar de un conductor de la nación, yo creo que cada exiliado es un fracaso del país, cada familia que se va es un deber, una angustia y una pérdida acumulada de saber técnico, de educación incorporada, de desgarramiento social y personal que debe ser visto como una derrota. Primero la incorporación a la labor del canal oficial de los trabajos de educación va a requerir mucho trabajo, mucho apoyo. Hay producción nacional cinematográfica como para brindar imagen y sonido a determinadas cosas, supongo que hay archivos suficientes en los noticieros.
    SB- Además coordinación y no chacras.
    HC- Coordinación y no chacras para el saber de todos. Va a requerir un trabajo titánico porque muchas veces la imagen dice más que el propio texto, pero me parece que es un salto extraordinariamente importante, y aunque el paralelo pueda parecer un poco forzado apunta en la misma dirección que dar garantías a los sindicalistas, quiero decir que darle instrumentos a los jóvenes y a la población para que acceda a documentos y versiones de la historia del país que muchas veces o están olvidadas o están mal interpretadas y que aquí se van a poner de nuevo a la orden del día para la discusión familiar, para el intercambio académico y periodístico.
    ''Estos programas elaborados por estos distinguidos y calificados historiadores tendrían que también ser enseñados en las escuelas militares''
    SB- En estos últimos días la reflexión sobre los medios de comunicación se hace imperiosa, porque entre otras cosas las radios preparan un nuevo año o los canales preparan un nuevo año, todas esas cuestiones de los cambios y uno se pregunta que hay de nuevo. Entre otras cosas en ese hurgar o en ese estar continuamente por deseo y por trabajo en los medios de comunicación yo tuve el diálogo con Luisa Cuesta y Valentina Chávez. Luisa y Valentina no habían leído la entrevista de Bertolotti con Búsqueda, Luisa extremadamente generosa iba de viaje al interior al entierro de un familiar muy querido cuando supo que la convocábamos aquí, Valentina maravillosa y al comienzo de la lectura hubo que cortar y poner una pausa, porque era intolerable, no habían leído la entrevista, se quedaron impactadas por la reflexión y las palabras de Luisa fueron históricas, 'aquí no hubo una guerra', una serie de cosas y esas cosas de los puntos de referencia de Medina. El viernes en la portada de Caras y Caretas yo veo unas declaraciones de Bertolotti que no tienen nada que ver con Búsqueda, entonces digo qué plana está enmendando, o Caras y Caretas o Bertolotti y el viernes de noche en La Noticia y su Contexto, en la entrevista que hace José Correa, pero en el resumen de la periodista Georgina Mayo que ha cumplido un rol fantástico, ver las declaraciones de Bonelli antes de estar vestido de civil en Canal 12, las que hizo cuarenta y ocho horas antes vestido de militar diciendo 'no es tortura', la diferencia que hay con el maltrato, la diferencia que hay con el llamado segundo vuelo, es tan impresionante y creo que esas son las cosas que la historia tiene que registrar.
    HC- Un pequeño agregado, dado que la enseñanza de los militares también es enseñanza pública, financiada por el Estado, creo que estos programas elaborados por estos distinguidos y calificados historiadores tendrían que también ser enseñados en las escuelas militares, porque es imprescindible que ellos conozcan otra versión que no sea la que se da en los interiores de las unidades militares.
    Las declaraciones de Bertolotti son ''como un mamut que se pusiera a trotar por los terraplenes florecidos del Parque Rodó''
    SB- ¿Qué te parecieron las declaraciones de Bertolotti?
    HC- En La República de hoy escribí del tema. Por un lado tienen algo que ver con la enseñanza de la historia, cuando se está reclamando la desclasificación de documentos militares Bertolotti sale y se expresa en los términos que se expresaban los militares hace treinta años. Una especie de la doctrina de la seguridad nacional, el autoritarismo y el terrorismo de Estado revividos y hablando hoy, es como un mamut que se pusiera a trotar por los terraplenes florecidos del Parque Rodó y mostrara su pelambre y todo el mundo dijera 'pero se estaba discutiendo si existían o no los mamuts' y de repente aparece un mamut, es un discurso preglaciar, pero demuestra las dificultades enormes que tiene el colectivo y el alto mando militar para adecuarse a lo que son las leyes nacionales.
    Bertolotti ''dice cosas tremendas, barbaridades, hasta ridículas''
    SB- ¿Y el gobierno, cuando la ministra, cuando el presidente lee esas declaraciones de Bertolotti?
    HC- Más allá del gobierno, todo lo que ha sido el pensamiento democrático, incluyendo a la izquierda, el pensamiento democrático de la transición, de alguna manera tiene que dar una explicación, porque la verdad es que veníamos siendo arrollados con otra visión de los militares, yo tuve discusiones con respecto a esto en varias instancias públicas del Frente Amplio y en general mantuve la actitud que era necesario, modificar la doctrina de seguridad nacional en eso me mantuve dentro de las enseñanzas dmi gran maestro de este terreno que es el general Víctor Licandro, que ha insistido mucho en la necesidad, entre otras cosas, de que los militares tienen que ajustarse a las normas vigentes, que tienen que conocer la Constitución, que tienen que respetar los tratados y que no pueden mantener una concepción y un rol político autónomo. Los militares son funcionarios públicos, no pueden tener una visión como dice Bertolotti, 'habrá nunca más hasta que no cambie el escenario', quien lo determina eso, ¿el Ejército?, como hizo Álvarez, Cristi, cuando dieron el golpe, no son autónomos, son dependientes, dice cosas tremendas, barbaridades, hasta ridículas, dice 'le hicimos al presidente de la República muestras hasta ostentosas de respeto'. El respeto al presidente de la República que es el respeto al pueblo, porque el presidente surge de una elección, no puede ser ni ostentoso ni no ostentoso, es un tema demasiado delicado para ponerle el adjetivo ostentoso. Si es sincero no es ostentoso, si es ostentoso es para burlarse, para engañarlos, o sea, están mal ubicados, siguen sin poner pie a tierra del Uruguay real de su Constitución, de sus instituciones y de la sensibilidad democrática de nuestro pueblo, se sienten todavía como detentando una fuerza y un derecho adquirido a intervenir en las decisiones políticas que no es compatible con el orden y el estado de derecho.
    SB- Manifestaba mis discrepancias con José Mujica cuando dice es necesario que muramos todos los de una generación a los efectos de que estas cosas realmente finalicen. Yo creo que no, honestamente, desde la educación, la enseñanza y la decisión de la transparencia, es que las cosas se conocen. Honestamente no creo que sea necesario que mueran todos, al contrario quiero que conozcamos la verdad aquí y ahora.
    HC- Creo que es imprescindible eso. El miedo ha tenido muchas secuelas, todavía hoy uno ve que hay funcionarios, que hay gente que tiene cosas para decir y no las dice porque siente que pesan sobre él determinados riesgos, una ciudadanía en la que pesan todavía factores que supuestamente terminaron hace veinte años no está curada del tremendo impacto y agresión que sobre la gente significó la dictadura. Los aspectos de la vida cotidiana, la sanción, el pedir permiso para ir a un cumpleaños, los despidos, la amenaza masiva, la prohibición a los adolescentes de ir de vaquero o con el pelo largo a los liceos, no pasa en vano. Esos procesos de castración juvenil y familiar y laboral, dejan una secuela y por lo tanto hay que terminar con esa secuela para que el país recobre su capacidad creativa, de convivencia productiva para salir adelante del atraso en el que estamos.
    Tomado de 1410amlibre el 02/01/2005.